IBARRA, ECUADOR, 18 de julio (PL).—
Un total de 17 mil 432 ecuatorianos saben hoy leer y escribir,
gracias al programa de enseñanza cubano Yo si puedo, el cual
se aplica en 17 provincias de las 22 de este país andino.
Enrique Téllez, coordinador nacional
de este plan de alfabetización y Educación para la Vida, declaró
a Prensa Latina que actualmente acuden a las aulas 27 mil 668
personas, la mayoría mujeres y de zonas rurales, interesadas en
aprender el arte de las letras.
Puntualizó que este programa
comenzó en Ecuador en el 2004, pero sólo a partir del pasado año
se pudo generalizar con el apoyo del Consorcio de Gobiernos
Provinciales de este territorio (CONCOPE) y el Parlamento Indígena
de América.
Una muestra de este logro lo
demuestra la celebración en esta ciudad del norte ecuatoriano del
II Encuentro Nacional del Programa de Alfabetización y Educación
para la Vida, al cual asisten 135 delegados, entre prefectos y
alcaldes de municipios, subrayó.
En esta reunión, iniciada el sábado
pasado y que concluye el miércoles próximo, se evalúa el trabajo
realizado hasta el momento por los 66 asesores cubanos, los
promotores ecuatorianos en los municipios, cantones y poblados de
esta nación.
Téllez enfatizó que en los
próximos meses serán declarados libre de analfabetismo los
territorios de San Miguel de los Bancos, en Pichincha, Santa Clara,
en Pastaza, San Fernando, en Azuay, Pablo Sexto, en Morona Santiago
y Atuntaqui, en Imbabura.
A finales de este año, la cifra de
alfabetizados con el programa cubano ascenderá a 35 mil personas,
aseveró el coordinador nacional, al precisar que Yo si puedo
se aplica en todos los cantones de las provincias de Pichincha,
Cotopaxi y Pastaza.
Llama asimismo la atención que este
método de aprendizaje ha ganado adeptos y respaldo de los gobierno
seccionales, sin el apoyo de la ejecutivo nacional.
Según reporte de la Organización de
las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y Cultura
(UNESCO), la población analfabeta del Ecuador alcanza el 9,2 por
ciento; es decir más de un millón 500 mil ciudadanos no sabe leer
y escribir.
Para alcaldes y perfectos
participantes en este encuentro, la abolición del analfabetismo en
sus territorios constituye una prioridad para superar la pobreza e
incorporar a una población marginada a la sociedad.