RAMALÁ, 18 de julio (PL).—
Blindados y tropas israelíes se retiraron de la aldea de Beit
Hanun, norte de la Franja de Gaza, después de arrasarla y al abrigo
de una lluvia de fuego aéreo, se conoció aquí.
Una unidad de 15 tanques de la serie
Merkava comenzó a replegarse tarde en la noche del lunes, mientras
helicópteros de la fuerza aérea desataron un diluvio de fuego de
ametralladoras pesadas para evitar ataques comando, según
testimonios.
Con su invasión empantanada y sin
lograr los propósitos que la motivaron, liquidar al movimiento
islámico Hamas (fervor, árabe), las tropas de Tel Aviv se
concentran en la zona fronteriza, en preparación de golpes más
localizados, consideran especialistas.
Las fuerzas combinadas israelíes
devastaron la infraestructura de la empobrecida Gaza, donde el
movimiento islámico tiene su base de apoyo y matado más de un
centenar de personas, en su mayoría civiles no beligerantes, acorde
con recuentos de fuentes hospitalarias.
En Beit Hanun el paisaje es
desolador, dijo el alcalde de la ciudad, quien cifró en siete
millones de dólares el montó de los daños causados por los
disparos de los atacantes y la destrucción ejecutada por topadoras
del ejército.
Redes conductoras de agua potable,
tendidos eléctricos y telefónicos quedaron devastados, según la
misma fuente, la cual aludió asimismo a la destrucción
sistemática de viviendas e instalaciones gubernamentales.