|
La clase de los
valientes
Testimonios de los
primeros Profesores Generales Integrales, conocidos como "los
valientes", sobre sus experiencias en las aulas cuando faltan pocos
días para su graduación como universitarios
Gabriel
Dávalos
gdavalos@granma.cip.cu
Julio del 2001. Los
jóvenes convocados para convertirse en Profesores Generales
Integrales se enfrentaron a varios retos: largas jornadas de
preparación que comenzaban a las 6 de la mañana y se extendían
hasta las 3 de la madrugada del día siguiente, cambios en los
conceptos clásicos del magisterio en la enseñanza secundaria.
Aspiraban a lograr la credibilidad de esta novedosa experiencia
entre las familias, profesores y alumnos.
MAESTRO, NO INGENIERO
Ibis Juanes Caballero y Yunaisy Tassé Márquez, dos de
"los valientes" que asumieron con éxito esta misión.
Alejandro Salvet Cabrera
tenía la carrera de Ingeniería Mecánica en sus manos. Se la
había ganado. Cuando fue convocado por su escuela para esta
misión, quiso pensarlo un poco más. "Estaba ante la disyuntiva
más grande de mi vida hasta ese momento". Fui el penúltimo de la
lista, confesó en el encuentro.
EL PROFESOR HILARIO
Pensábamos pasar
aquella prueba solo por convicción, pero la realidad nos exigía
grandes esfuerzos, explicó Kirenia Monier Castro. El profe Hilario
llevaba siempre en su bolsillo dos plumas: roja y azul; cuando
escribía en rojo las cosas no andaban bien. Una y otra vez me dijo
que no entendía las explicaciones que daba en mis pruebas; las
notas eran rojas. Yo, que estaba segura de lo que hacía, no podía
comprender por qué.
"El
profesor Hilario me enseñó que para ser una buena maestra tenía
que preocuparme por que los demás me entendieran. Aprendí a
comunicarme."
El PROBLEMA ES DE
TODOS
Una mañana me llamaron
de la Dirección de la escuela, relató Yunaisy Tassé Márquez. "Faltaba
una niñita en el aula y el resto de los alumnos sospechó que ese
era el motivo. Los 14 niños presentes insistieron en ir conmigo. Se
preocuparon.
"Supimos
que la niñita ausente tenía a su mamá ingresada. Espontáneamente
comenzamos a ir todos los fines de semana a visitarla. Ella se
incorporó y la mamá aún nos agradece el apoyo en aquellos días
difíciles".
LAS DOS VISITAS DE
CÉSAR
"César
era un niño con problemas. Yo, una adolescente y tenía la
responsabilidad de educarlo". Se graduó y fui muy feliz ese día,
contó Ibis Juanes Caballero. "Tiempo después vino a verme. Quería
que yo le ayudara a decidir su futuro: no estaba seguro de
convertirse en trabajador social. Me emocionó que me tuviera en
cuenta para las grandes decisiones de su vida".
VALIENTES REALIZADOS
Surgió la idea de cómo
transformar la enseñanza secundaria, pero quienes la materializaron
fueron ustedes, comentó Julio Martínez, primer secretario de la
Unión de Jóvenes Comunistas, en el encuentro con "los valientes",
pocos días antes de su graduación.
"Se
ha comprobado científicamente que con este método los alumnos
aprenden más; han conseguido la confianza de las familias de sus
estudiantes; con frecuencia obtienen premios relevantes en las
jornadas científicas, incluso a nivel nacional". Sin duda, han
cumplido con calidad esta tarea de la Revolución, dijo. |