TOKIO, 7 de julio (PL).
— Con el primer grupo de soldados que abandona la sureña ciudad
iraquí de Samawa con destino a Kuwait, Japón comenzó hoy la
retirada de sus tropas de ese país árabe.
El repliegue de los 600 militares de
esa nación, dedicados a las llamadas labores de reconstrucción en
esa localidad desde principios de 2004, se extenderá un mes.
El despliegue de este contingente
militar, el primero desde la Segunda Guerra Mundial en 1945,
provocó un amplio rechazo de la opinión pública.
Líderes opositores denunciaron que
el envío de militares al país árabe violó lo estipulado en la
Constitución Pacifista nipona, la cual prohíbe la participación
del país en conflictos bélicos.
Japón también contempla la
posibilidad de aumentar el grupo de 200 efectivos que permanecen en
Kuwait brindando apoyo logístico y abasteciendo a las fuerzas
estadounidenses y a sus aliados en Iraq.
El pasado 25 de junio tuvo lugar la
retirada de vehículos y otros materiales militares de la base de
Samawa, en un convoy que se dirigió también a Kuwait, aunque por
tierra.
La seguridad de dicho enclave militar
pasará a manos de las fuerzas iraquíes por primera vez desde la
invasión encabezada por Estados Unidos y Gran Bretaña en marzo de
2003.
La protección del contingente
japonés era garantizada por las tropas británicas y australianas
que también tienen previsto abandonar Iraq próximamente.