LONDRES, 7 de julio (PL).
— Millares de británicos participaron hoy en los actos de
recordación de las víctimas de los atentados de hace un año, cuyo
momento culminante fueron los dos minutos de silencio observados al
mediodía.
Las conmemoraciones comenzaron en la
estación de King's Cross, donde hace un año estallaron tres bombas
en la red subterránea, y 45 minutos más tarde, la cuarta voló un
ómnibus de línea en Tavistok Square.
Como consecuencia de los ataques
murieron 56 personas (incluidos los cuatro atacantes) y hubo 700
heridas. Dos semanas después se repitió el guión, pero las bombas
no explosionaron por fallas en los detonadores.
En los cuatro puntos de la capital
donde hubo ataques fueron develadas placas conmemorativas, mientras
doblaban las campanas de la iglesia de Saint Paul.
Donde tuvo lugar el primer ataque, en
la estación de King's Cross, la ministra de Cultura, Tessa Jowell,
y el alcalde de Londres, Ken Livingstone, depositaron una ofrenda
floral.
Livingstone aseguró que los ataques
terroristas perpetrados hace un año fueron la mayor prueba que tuvo
que enfrentar la capital británica desde los bombardeos nazis de la
II Guerra Mundial.
El trasfondo de los atentados sigue
sin esclarecerse, en particular el eventual grado de cercanía que
los atacantes tenían con la red Al Qaeda, pero el gobierno
británico rechaza abrir una investigación pública alegando su
elevado costo sin garantías de nuevos hallazgos.
El primer ministro Tony Blair se
unió al homenaje junto a policías uniformados en el cuartel de
bomberos de Londres. La reina Isabel observó los dos minutos de
silencio en la catedral de Saint Giles, en Edimburgo.
Miles de policías fueron movilizados
para garantizar la seguridad durante los actos conmemorativos, y el
transporte público funcionó con normalidad.