WASHINGTON, 7 de julio (PL).
— Un columnista del diario New York Daily News exigió hoy el fin
del bloqueo
económico estadounidense contra Cuba y sugirió a
Washington dejar a la isla elegir su propio destino político.
Estados Unidos debe permitir que Cuba
decida su propio futuro, subrayó el articulista Albor Ruiz, al
fustigar los más recientes planes del gobierno del presidente
George W. Bush contra la nación antillana.
La Casa Blanca, incapaz de resolver
sus grandes problemas en Iraq, pretende hacer creer que lo tiene
todo previsto en relación con el país caribeño, comentó Ruiz.
Un hecho es que, apunta el editorial,
la política norteamericana contra La Habana tiene un record de
medio siglo de fracasos y sumisión a dictámenes de los extremistas
de la comunidad cubano-americana radicada mayormente en la Florida.
En opinión del cronista, la
administración Bush debe abandonar la anacrónica mentalidad de
guerra fría, favorecer el libre comercio y los viajes entre ambos
países, y suspender el bloqueo en vigor hace más de cuatro
décadas.
Recomendamos a Washington desechar
las propuestas intervencionistas y los informes contraproducentes, y
presentar finalmente al mundo una estrategia justa y respetuosa para
Cuba, acentuó Ruiz.
El gobierno de W. Bush —concluye la
reseña— debe recordar la lección: A las naciones independientes
no les puede imponer forzadas nociones de democracia con métodos de
intromisión extranjera.
Esta semana el
presidente de la Asamblea Nacional (Parlamento) de Cuba, Ricardo
Alarcón, denunció que Estados Unidos agregó nuevas y secretas
medidas a su denominado plan Bush, con el cual Washington pretende
recolonizar a la isla caribeña.
Alarcón apuntó que el informe
estadounidense contiene un anexo con otras disposiciones que
permanece en secreto por razones de seguridad nacional y para
asegurar —según los norteamericanos— su efectiva realización.
En un artículo de su autoría
publicado por el diario Granma, el parlamentario recordó que el 20
de mayo de 2004 Bush anunció su Plan para anexarse a Cuba, un
engendro —dijo— de más de 450 páginas, que provocó críticas
en todo el mundo.
Ahora el último texto difundido
ratifica ese proyecto, saluda los supuestos éxitos de su
aplicación y sobre esa base anuncia "medidas adicionales"
contra la Revolución cubana, denunció.
Cuba, según el siniestro programa,
simplemente desaparecería, dejaría de existir, señaló Alarcón
al referir que el plan norteamericano amenaza con exterminar al
pueblo y a la nación cubana.