BUENOS AIRES, 7 de julio (PL).
— El presidente argentino, Néstor Kirchner, acusó hoy a ciertos
sectores del periodismo de su país de actuar de manera corporativa
y les pidió ejercer la libertad de prensa y no de empresa.
Durante un acto en la Casa Rosada,
sede del gobierno, el mandatario fustigó a determinados periodistas
—sin mencionarlos por sus nombres o identificar el medio para el
cual trabajan— por su falta de autocrítica y carencia de
honestidad intelectual.
Kirchner avaló la posición asumida
por la primera dama y senadora, Cristina Fernández, quien la
víspera defendió en el Congreso un proyecto de ley gubernamental
para reglamentar el uso de los Decretos de Necesidad y Urgencia.
Cristina le marcó la verdad a
algunos comunicadores que se mueven corporativamente, se defienden
entre ellos y ni siquiera son capaces de reconocer los errores de lo
que escriben, arremetió el gobernante.
Confesó sentir pena por esa clase de
profesionales, a quienes recomendó investigar y estudiar más y
ejercer una verdadera libertad de prensa, "independientemente
de lo que piense el dueño del medio en el que trabajan".
A su juicio, el perfeccionamiento de
la calidad institucional no pasa sólo por mejorar la clase
política, sino también la de los que tienen la misión de informar
a través de los medios.
En otro tramo de su alocución, el
estadista se refirió, además, a la "maldad y
perversidad" de algunos artículos que aparecen en los diarios,
en particular el tratamiento que se le da a sus alianzas con
sectores ajenos al gobernante Partido Justicialista.
Ironizó sobre las objeciones a la
política emprendida por su administración para frenar los precios,
al sostener que cuando sube el costo de la vida lo critican, pero
cuando baja ese índice entonces dicen que hay inflación reprimida.
Respecto a la llamada concertación
plural convocada por la Casa Rosada, Kirchner graficó que cuando
coincidimos (con sectores de la oposición) es perverso, y cuando
estamos en desacuerdo hablan de la dirigencia que no logra
consensos.
En una reunión con varios
intendentes del opositor partido Unión Cívica Radical, el jefe de
Estado se quejó ayer de que la libertad de prensa en Argentina es
dominación de empresa.