GAZA, 1 de julio (PL).—
Más de 750 mil palestinos carecen hoy de alimentos, agua y luz
luego de la agresión israelí y están expuestos a contraer
enfermedades infecciosas, dijeron instituciones humanitarias
internacionales.
Declaraciones de funcionarios del
Programa Mundial de Alimentos advirtieron que la ofensiva israelí
incrementará la crisis humanitaria, agudizada desde que Estados
Unidos, la Unión Europea e Israel decidieron congelar los fondos de
ayuda directa.
Esta medida causó que 165 mil
empleados públicos quedaran sin poder adquisitivo desde marzo e
imposibilitados de adquirir alimentos y medicinas.
El organismo de la ONU aseguró que
cientos de familias palestinas sólo tienen una ración diaria de
comida, y se agotan las escasas disponibilidades existentes.
Cada vez más escasean los alimentos
baratos como el pan ante la escasez de harina y falta de
combustible, y el pescado subió de precio al estar impedidos los
pescadores por el ejército israelí de salir a la mar, narraron
testigos en el terreno.
La representante del Comité de
Trabajo por la Salud Juani Ruiz calificó las condiciones en Gaza de
"caóticas y terribles".
Ejemplificó que cerca de mil
personas enfermas de cáncer y otros que requieren de diálisis
carecen de medicamentos y alimentos.
A juicio de la especialista en salud,
el verano es caldo de cultivo para el desarrollo de enfermedades
infecciosas debido a las altas temperaturas, superiores en algunos
casos a los 40 grados.
La invasión aérea, terrestre y
marítima de los últimos cuatro días, que comprende lanzamientos
de proyectiles de artillería y misiles contra la infraestructura
del norte y el sur de la Franja de Gaza, agravó la situación.
En una de las incursiones de los
aviones F-16 fue bombardeada la única central eléctrica del
territorio que suministra energía al 60 por ciento de la población
y quedaron sin corriente centros vitales de servicios como
hospitales y bombas de agua.
El subdirector de la generadora,
Dirar Abú Zizi, informó que los seis transformadores de la planta
destruidos totalmente tienen un valor de 35 millones de euros (unos
42 millones de dólares).
Especialistas consideran que la
sustitución de estos equipos requerirá una operación de entre
tres y seis meses.