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Escándalo marca campaña electoral de
candidato oficialista mexicano
CIUDAD DE MÉXICO, 23 de
junio.—El candidato presidencial del gobernante Partido Acción
Nacional (PAN), Felipe Calderón, continúa en el vórtice del
huracán electoral mexicano, tras conocerse nuevas denuncias sobre
su presunta implicación en tráfico de influencias, reportó PL.
Las revelaciones fueron
hechas aquí por el diario La Jornada a partir de documentos
oficiales y jurídicos recibidos de manera anónima, según los
cuales Calderón participó en una operación de entrega ilegal de
recursos al Grupo Básico Mexicano (GBM).
De acuerdo con los
textos —cuya autenticidad fue corroborada por el matutino— la
aprobación ilegal de un subsidio por 2 000 millones de pesos (unos
200 millones de dólares) a favor del GBM se produjo en agosto del
2003, cuando Calderón fungía como titular del Banco Nacional de
Obras y Servicios Públicos (Banobras).
La empresa de referencia
pertenecía a Emilio Baños, suegro del secretario general adjunto
del PAN y por entonces abogado de Petróleos Mexicanos (PEMEX),
César Nava, un hombre muy cercano al candidato panista para la
elección presidencial de julio próximo.
La nueva acusación
contra Calderón coincidió con la aparición de más elementos
probatorios de que durante su gestión como secretario de Energía
(septiembre del 2003 a junio del 2004) también se vio beneficiado
su llamado "cuñado incómodo", Hildebrando Zavala, cuya empresa
obtuvo contratos jugosos. |