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INTERNET y uso
económico en Cuba
La economía nacional acelera su marcha al utilizar la red de información del ciberespacio
ALEXIS SCHLACHTER
A
la hora de entender por qué la economía moderna —y la futura,
sin duda alguna— pasa internacionalmente por las sendas abiertas
en Internet, hay que precisar un concepto e interiorizarlo: el
primer paso para tomar cualquier decisión óptima en el mundo
comercial de nuestra época es tener información variada, amplia y
actualizada.
¿Qué le sucedería a
cualquier empresa del patio que intentara exportar productos cubanos
sin informarse ampliamente, al detalle y con celeridad sobre las
condiciones aduaneras, legales o de competencia interna en la otra
frontera?
La respuesta es obvia...
fallaría lastimosamente. ¿Y aquella empresa que tuviera toda la
información necesaria... pero atrasada?
Sucedería lo mismo.
Más aún, el empresario
que en estos tiempos tenga solo una parte de la información, por
amplia y actualizada que esta sea, dejará brechas que no aseguren
el éxito y, consecuentemente, abren espacio a la posibilidad del
fracaso.
En la práctica
económica cotidiana, cuando es necesario poner en conocimiento
rápido de especialistas en diferentes provincias alguna decisión
estratégica para la empresa, ¿qué vía más rápida para ofrecer
información y recibir evaluaciones colectivas sobre importantes
elementos económicos que el uso de Intranet o la página web de la
institución?
Lo mismo puede
comentarse acerca de las negociaciones a distancia con
distribuidores extranjeros de productos o servicios necesarios al
país e igualmente dar a conocer las exportaciones del patio
constituye otro renglón clave en el uso económico de Internet en
Cuba.
Similares afirmaciones
pueden hacerse en relación con las premisas para valorar nuevos
experimentos científicos en Cuba, que perspectivamente puedan
ofrecer márgenes económicos. Internet permite conocer rápidamente
qué se ha hecho de manera general en cualquier parte del mundo en
cualquier disciplina de la ciencia, por quiénes y bajo cuáles
presupuestos teóricos. Aunque bueno es aclarar que una parte de los
secretos clave de cada avance científico notable está en patentes
debidamente registradas legalmente o, por el contrario, se soslayan
a propósito ciertos detalles. No obstante, la información amplia
sobre determinados avances ayuda, por un lado, a no perder tiempo ni
recursos en repetir lo que otros han hecho y, paralelamente,
acelerar el camino de las investigaciones para finalmente comprobar
la novedad u obsolescencia de las ideas puestas sobre el tapete.
Debido a la importancia
económica de Internet para nuestro país, no resulta extraño, sino
todo lo contrario, que el vecino norteño haya puesto sutilmente
cuanto obstáculo pueda en el camino cubano al ciberespacio,
fundamentalmente en el área del mejoramiento de las comunicaciones.
El bloqueo imperial impide el acceso a la conectividad por los
cables de fibra óptica que rodean al archipiélago cubano, sistema
mucho más barato y que ofrece mayor rapidez en la información
respecto al satelital. No obstante, Internet para Cuba es y seguirá
siendo una fuente importante desde el punto de vista económico.
Dos
paradojas económicas de Internet
·
Tanta información ofrece Internet que, lejos de desplazar o
desvalorizar el uso del papel, ha incrementado su consumo para
confeccionar resúmenes.
·
A Internet se la ha acusado de constituir un sustituto del libro,
supuestamente el sistema haría decrecer el gusto mundial por la
lectura. Sin embargo, basta navegar por el ciberespacio para
comprobar que los mayores centros de venta de libros del planeta se
encuentran, precisamente en Internet. Amazon.com, por citar
un ejemplo, es una famosa librería virtual que vende más obras que
cientos de establecimientos juntos. La red virtual impulsa la venta
de libros y la lectura.
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