BAGDAD, 8 de junio (PL).
— La muerte en Iraq del jordano Abu Musab al Zarqaui en Baquba fue
confirmada hoy por el mando de las tropas de ocupación
estadounidense en una rueda de prensa, que multiplicó lagunas e
imprecisiones.
El mayor general William Caldwell
dijo que "los días de Al Zarqaui llegaron a su fin",
mientras mostraba una fotografía del rostro del cadáver, la
primera y única que se presentó para validar el deceso.
Según el oficial, dos bombas de
precisión de 227 kilos (500 libras) fueron lanzadas contra un área
donde se ubicaban varios inmuebles en la ciudad de Baquba, capital
de la provincia de Diyala.
A continuación se mostró una
grabación de vídeo, en la cual primero se observa el lugar del
impacto y luego dos explosiones, y aunque el general afirmó que
fueron descargas hechas por dos F-16 en ningún momento se vieron
los portadores.
La fuente apuntó que la policía
iraquí fue la primera en llegar al destruido escenario y después
un grupo de soldados de la V División de Infantería.
Del lugar fueron extraídos siete
cadáveres, incluyendo a Al Zarqaui, al cual le tomaron las huellas
dactilares y muestras para hacer exámenes de ADN, añadió.
Afirmó que entre los otros seis
muertos, los militares pudieron identificar a dos, de ellos una
mujer, pero no hizo referencia a nombre alguno ni a otra
particularidad.
Luego de explicar que esa operación
fue parte de un conjunto de acciones de inteligencia, apoyada por
Jordania y extendida por varios días, amplió que tras su
desarrollo se ejecutaron otras 17 redadas contra presuntos
insurgentes.