BAGDAD, 6 de junio (PL).
— La explosión de una bomba cerca de una caravana militar
norteamericana causó hoy un muerto y tres heridos en el centro de
esta capital, informó una fuente de la jefatura de las tropas de
ocupación.
El convoy, integrado por tres
vehículos, transitaba por los alrededores de una estación de
ómnibus en el barrio de Alaui, cuando la carga estalló y se
observó una densa columna de humo gris, dijo a medios de prensa el
teniente Thair Mahmoud.
La violencia continuó escalando este
martes, cuando la policía halló nueve cabezas humanas en la zona
de Al Hadid, al noreste de Bagdad.
Según un comunicado de la Oficina de
Coordinación militar iraquí-estadounidense, los órganos
desmembrados fueron hallados en un saco sintético en el interior de
una caja de comercialización de frutas.
También dos personas perecieron y
siete recibieron lesiones, cuando una salva de morteros cayó en el
sector de Al Nahda, en el oriente de esta urbe.
Esas acciones sucedieron al secuestro
de 50 ciudadanos la víspera por hombres armados vestidos con
uniformes de la Policía, una acción que la opinión local
calificó de desafío para el gobierno de Nuri al Maliki.
Los atacantes cerraron los caminos y
golpearon a los individuos que iban a raptar, le colocaron sacos en
sus cabezas y se los llevaron en varios vehículos, describió un
testigo.
El Ministerio del Interior, al que
acusan de ejecutar actos de guerra sucia y de vincularse con
escuadrones de la muerte, rechazó estar vinculado con el plagio en
cuestión.
En medio de ese ambiente de caos,
este martes un alto cargo de la Liga Árabe llegó a Bagdad para
preparar la conferencia para la reconciliación nacional en Iraq,
prometida meses antes y que aún podría fracasar por la ausencia de
notables figuras.
Ahmad Ben Hilli, vicesecretario de la
organización panárabe, se reunirá con facciones religiosas y
políticas posiblemente el próximo 22 de junio.
El funcionario de la Liga apuntó que
quiere encontrarse con los representantes de la Asociación de
Eruditos Musulmanes, quienes anunciaron que no participarían en la
conferencia conciliatoria.
Esa agrupación acusó a las actuales
autoridades de no tener voluntad alguna para el entendimiento.