LONDRES, 6 de junio (PL).
— Tras cinco horas de deliberaciones, un tribunal militar de
Essex, en el sur de Inglaterra, declaró hoy inocentes a tres
militares británicos, acusados de causar la muerte al joven iraquí
Ahmed Jabar Kartheem, de 15 años.
En mayo pasado, otro tribunal militar
también absolvió de toda culpa al sargento James Cook, de 22
años, miembro de un regimiento irlandés.
Cook y los soldados Joseph McCleary,
de 24, y Martin McGing, de 22, así como el sargento Carle Selman,
de 39, refutaron las acusaciones por el asesinato de Kartheem, a
quien dejaron ahogar el 8 de mayo de 2003, en la sureña provincia
iraquí de Basora.
Ahora, los cuatro militares se
libraron de una condena por la muerte del adolescente iraquí.
Ninguno reconoció que con sus
acciones contribuyó al deceso del joven civil en el canal de Shatt
al-Basra, apenas dos meses después de iniciada la agresión
anglo-estadounidense contra la nación del Golfo Pérsico.
Los militares, pertenecientes a la
unidad de Goldstream Guards, realizaron todo tipo de intentos para
obstruir la investigación y mintieron sobre esos hechos, denunció
en mayo último la fiscalía.
Esos uniformados dijeron
"paquetes de mentiras" durante la investigación, en un
intento por protegerse y evitar las acusaciones por los sucesos de
mayo de 2003, agregó.
Los implicados indicaron que
participaban en una operación junto a las autoridades iraquíes,
impuestas por los ocupantes, para apresar a ladrones.
Pero las acusaciones indican que los
cuatro militares ataron a Karheen y a su compañero Alad Salim
Hanon, de 25 años, y los torturaron.
En ese sentido, el propio Hanon
describió en el juicio como los introdujeron en un estanque con
agua sucia, luego los obligaron a treparse amarrados a un árbol
para después ser trasladados a un vehículo blindado, donde fueron
golpeados.
Más tarde, bajo amenaza de matarlos,
los dos jóvenes iraquíes debieron introducirse en una parte del
canal, donde el agua posee dos metros de profundidad. Una vez allí,
los soldados les arrojaron piedras y otros objetos.
Hanon se mantuvo en el agua hasta que
los soldados se retiraron y logró sobrevivir, pero su compañero de
15 años no sabía nadar y en medio de la histeria murió ahogado.
Uno de los militares intentó rescatarlo, pero le ordenaron
retirarse al vehículo, narró Hanon.
El cadáver de Karheen apareció dos
días después, completamente desfigurado, por lo cual una pesquisa
abierta por las autoridades de ocupación británicas, el 21 de
junio de 2003, consideró imposible determinar las causas de la
muerte del civil iraquí.
Durante el proceso judicial contra
los referidos uniformados, estos negaron las acusaciones, en tanto
la defensa alegó que sus clientes contribuían a la lucha contra la
delincuencia, en medio del caos provocado por la invasión.