Aparece nota de referencia a la novela El Haren de Oviedo en el famoso libro Los Ingenios, reeditado en Madrid

MADRID (S.E.).— El famoso libro Los Ingenios, de la isla de Cuba publicado por primera vez en 1857 (hará 150 años), acaba de ser impreso nuevamente aquí, en una preciosa edición anotada y comentada. Entre las importantes notas aparece la referencia a la novela El harén de Oviedo, de la escritora y periodista Marta Rojas, obra que tiene como centro el ingenio Trinidad o Vista Hermosa, una de las fabricas de azúcar de la isla de Cuba.

La obra original de Los ingenios..., con textos redactados por Justo Cantero, gentil hombre de Cámara de S.M. y Alferez Real de Trinidad, y láminas del natural realizadas por Eduardo Laplante, luego litografiadas por el artista, salió a la luz en el siglo XIX en la litografía del francés Luis Marquier.

Este libro, posiblemente el más importante y bello sobre la industria azucarera que exista en el mundo, fue reimpreso en formato de lujo, en diciembre del 2005 por Doce Calles y la Fundación MAPFRE, entre otras prestigiosas instituciones españolas y está en proceso de distribución mundial. Sus nuevos editores son los especialistas Luis Miguel García Mora y Antonio Santamaría García, quienes se asesoraron para el estudio litográfico de las láminas por la doctora Zoila Lapique Becali y otros expertos.

Por las pesquisas realizadas no cabe ninguna duda que de los ingenios que Cantero y Laplante ilustraron en el libro de 1857, solo uno de ellos: el Trinidad o Vista Hermosa ha sido recreado en una novela en nuestros tiempos —El harén de Oviedo—, tanto en sus características singulares de hacienda azucarera, como por el personaje central que habitó el predio donde fundó un harén de esclavas. La Nota correspondiente al Trinidad aparece en la página 69 y dice textualmente refiriéndose al dueño y particularidades, que recoge la novela El harén... " (165) Esteban José Santa Cruz de Oviedo y Hernández. Ignoramos cuándo y dónde nació, pero murió en La Habana en 1870. Era hijo de Antonio Santa cruz y Muñoz, connotado negrero, y de Teresa Hernández Morejón, hermana del socio de su padre, Francisco Hernández Morejón. En su ingenio Trinidad fomentó un criadero de esclavos, el mejor y el mayor de Cuba, donde procreó 26 hijos con sus negras, a los que dio esmerada educación en Estados Unidos, Francia y Bélgica. Falleció sin testar en una de sus plantaciones y acompañado por algunos de sus vástagos mulatos. Gabriel era el que llevaba el negocio, por lo que en unión de sus hermana Enriqueta, inició un pleito por la herencia con la viuda de su progenitor, con la que no tuvo familia, y que no concluyó hasta 1882, cuando el Tribunal supremo de Madrid falló a favor de los nueve hijos supervivientes, sentando jurisprudencia. Un nieto, Claudio, descendiente de Gabriel, a pesar de ser negro, quedó a cargo de las empresas y fue miembro del Círculo de Hacendados y Agricultores de la isla de Cuba. Ver sobre el tema la novela de Marta Rojas, El harén de Oviedo. La Habana, Editorial Letras Cubanas, 2003 y también José. R. Izquierdo: Pleito sobre filiación incidente al intestato de D. Esteban José Santa Cruz de Oviedo. Escrito de alegato presentado a nombre de Enriqueta Santa Cruz de Oviedo y demás hermanos.(La Habana 1879)"

La editorial Letras Cubanas ha realizado tres ediciones de El harén de Oviedo. La autora acaba de recibir el premio literario nacional de Cuba que lleva el nombre del escritor Alejo Carpentier (Premio Miguel de Cervantes, 1978), por su novela inédita Inglesa por un año.

 

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