Talleres de Orientación Vocacional hacia las Artes

Dulce aventura

LOURDES PÉREZ NAVARRO
lourdes.p@granma.cip.cu 

Presenciar desde las butacas del Complejo Cultural Karl Marx el recorrido de las danzas en Cuba, desde el areito hasta los géneros bailables de los años cincuenta pasando por bailes sincréticos, zapateo, contradanzas, habaneras, danzón, guaguancó, columbia, mambo, son, pinceladas de ballet, resulta ocasión para el disfrute de obras que han recorrido el mundo.

Durante los últimos cinco días, los 4 050 alumnos de los Talleres de Orientación Vocacional hacia las Artes —niños y adolescentes de entre siete y 14 años de edad, provenientes de los 15 municipios de la capital— fueron acompañados por estudiantes de la carrera profesoral de la Escuela Nacional de Ballet, para recrear, además, los avatares de Cucarachita Martina o dar vida a heroicas páginas de nuestra historia al interpretar las aventuras de Elpidio Valdés, obra coreografiada por Eduardo Blanco y musicalizada por Pucho López.

Niños cabalgando por la campiña cubana; palmas reales, tocororos y mariposas de múltiples colores revoloteando al ritmo de la música criolla, llenaron de alborozo a padres, profesores y a otros invitados a las galas de fin de curso de los Talleres de Orientación Vocacional hacia las Artes, programa de la Revolución que dio sus primeros pasos el 3 de marzo del 2003 por iniciativa del Comandante en Jefe Fidel Castro, y que desde entonces ha estado bajo la dirección de la maitre Ramona de Saá.

La también Premio Nacional de Danza 2006 y directora de la Escuela Nacional de Ballet, en la tarde del domingo, mientras veía danzar a los pequeños de los municipios Diez de Octubre, Plaza y Guanabacoa, aseguró a Granma que estos talleres "son como un sueño que se ha ido perfeccionando, los que poco a poco van cumpliendo su objetivo": familiarizar a los niños con las distintas disciplinas del arte, enseñarles a apreciarlas y ayudarlos a convertirse en mejores seres humanos.

Muestra de ello fue también la amplia colección de dibujos confeccionados por los alumnos de los talleres, expuesta en el lobby del Complejo Cultural.

En estos emotivos espectáculos que pusieron punto final al curso 2005-2006, fueron entregados diplomas acreditativos a los 195 alumnos de noveno grado que egresaron de los talleres. Durante algo más de tres años recibieron clases de ballet, folklore, educación musical, plástica...Aprendieron a valorar el arte, a cultivar la belleza; echaron a volar sus sueños.

 

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