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Día Mundial del Medio Ambiente
Con los ojos en la naturaleza
ORFILIO PELÁEZ
pelaez@granma.cip.cu
Bien lejos de alcanzar
las metas establecidas hace 14 años en la llamada Cumbre de la
Tierra, efectuada en la ciudad brasileña de Río de Janeiro, en
1992, hoy 5 de junio el planeta celebra el Día Mundial del Medio
Ambiente.
Doctor José Antonio Díaz Duque.
Frente a las agobiantes
realidades de un panorama internacional donde crece la
contaminación de los océanos, empeora la calidad del aire, aumenta
el número de especies amenazadas, la desertificación y la pérdida
de la productividad de las tierras, Cuba desarrolla un proyecto
social basado en la justicia y la equidad, en el cual la dimensión
ambiental ocupa un lugar protagónico.
Para el doctor José
Antonio Díaz Duque, viceministro de Ciencia, Tecnología y Medio
Ambiente, nuestro país tiene en esta materia una obra digna de
mostrar, a pesar de los problemas existentes.
En entrevista exclusiva
con Granma, Díaz Duque dijo que somos quizás la única nación en
desarrollo que ha incrementado de manera sostenida la superficie
cubierta por bosques desde 1959 a la fecha. Si al triunfo de la
Revolución ese indicador era de un 14 %, hoy los bosques ocupan el
24,5 % del área total del archipiélago.
Tomando en cuenta las
pérdidas por incendios forestales, la tala planificada y otros
factores, en los últimos tiempos el área boscosa ha crecido a un
ritmo promedio de 0,2 a 0,3 % anual, y de mantener esa tendencia,
para el 2008 podríamos alcanzar el 25 %, considerado aceptable para
una nación por los organismos internacionales especializados,
subrayó.
Sin embargo, advirtió
el vicetitular del CITMA, hay provincias como Las Tunas, donde al
margen de la herencia histórica dejada por la tala indiscriminada
de principios del siglo XX, ascendente a más de 110 000 hectáreas
de árboles para desarrollar la industria azucarera, los resultados
de la reforestación no son buenos y el territorio solo dispone de
un 12 % de bosques, factor importante en los continuos procesos de
sequía ocurridos allí.
Otro impacto positivo en
la esfera ambiental es la reducción en el 2005 de la carga
contaminante del país en un 3,66 %, respecto al año precedente. La
cifra equivale a los desechos orgánicos generados por una
población aproximada de 415 000 personas.
El viceministro
destacó, además, los avances en la preservación de la diversidad
biológica (entre el 60 y el 65 % de la flora endémica cubana está
bajo algún régimen de resguardo en Jardines Botánicos o Áreas
Protegidas), aunque en el caso de la fauna el nivel de conocimientos
es insuficiente y se requiere avanzar mucho más.
Explicó que el
deterioro de los suelos es el principal problema ambiental del
país, y aunque existe un programa nacional para la rehabilitación
de ese vital recurso natural, la cantidad de hectáreas a las cuales
se les aplica cada año medidas de beneficio aún es baja, comparada
con el fondo nacional de tierras agrícolas.
Incluso, aseveró, no
todos los cultivos son objeto de esta atención, pues se priorizan
determinados renglones, entre ellos tabaco, cítricos, papa y una
parte del café para la exportación.
Consultado sobre cuáles
eran a su juicio algunas de las principales insatisfacciones en la
esfera ambiental, el funcionario se refirió a los excesivos niveles
de ruido, que en los ultimos años fue motivo de la mayor cantidad
de quejas planteadas de manera directa por la población al CITMA, o
por medio de las asambleas del Poder Popular.
Reiteró que la
contaminación sonora aparece tipificada en la Ley 81 del Medio
Ambiente, existen las normas de ruido que sancionan a los
infractores cuando sobrepasan el límite de los 60 decibeles, y el
tema sigue sin solucionarse, pues no se enfrenta con la firmeza
requerida.
Mencionó también la
problemática de los desechos sólidos urbanos, en particular en la
Ciudad de La Habana, donde la falta de sistematicidad en la recogida
de basura por entidades estatales, crea vertederos en la vía
pública, que además de dañar la imagen de la urbe, se convierten
en criaderos de vectores transmisores de enfermedades, y favorecen
la ocurrencia de inundaciones pues tupen las alcantarillas.
Nos queda, además,
mucho camino por recorrer en el tratamiento de residuales
industriales, mejorar la calidad del agua, reforestación de las
márgenes de ríos, limpieza de bahías, eliminación de basureros,
y en la gradual sustitución de tecnologías sucias por otras más
eficientes y no agresivas al entorno, enfatizó.
Para bien de la
economía nacional y de la ecología, el país impulsa sus programas
de desarrollo "con los ojos puestos en la naturaleza". Armonizar la
convivencia humana con el cuidado del medio ambiente es un sueño
posible. |