LONDRES, 24 de mayo — Los cinco
miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, más
Alemania, concluyeron sin acuerdos hoy en esta capital una reunión
para examinar nuevas propuestas para que Irán abandone su programa
nuclear con fines pacíficos.
Según Prensa Latina, un vocero de la
cancillería británica dijo que los asistentes al encuentro
informarán a sus gobiernos las propuestas y luego se volverán a
reunir en busca de consenso.
El documento, propuesto por la troika
europea formada por Alemania, Gran Bretaña y Francia, forma parte
de las presiones que ejercen esos países junto a Estados Unidos
para que Teherán deje de procesar uranio enriquecido.
La propuesta consta lo mismo de un
paquete de incentivos y de amenazas, entre ellas, la imposición de
diversas sanciones, si no accede al pedido que se le formula, según
la prensa londinense.
Sin embargo, el gobierno iraní
insiste en defender su derecho inalienable a desarrollar la
tecnología atómica con fines pacíficos, en particular para
generar electricidad.
Para ello, recuerda que ha cumplido
con lo establecido por el Organismo Internacional de Energía
Atómica (OIEA), la cual supervisa su programa nuclear y es la
única autorizada para determinar si se desvía de su línea
pacífica.
En el encuentro londinense se
pretendió que Moscú y Beijing acepten la iniciativa que se
debatió esta jornada para evitar en un futuro que esta sea vetada
en el Consejo de Seguridad, de la que todos los asistentes, excepto
Berlín, forman parte.
Los gobiernos de Rusia y China
rechazan las amenazas de sanciones contra el estado persa, así como
el uso de la fuerza para obligarlo a desistir de su propósito.
Paralelamente, desde Teherán, el
vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, Hamid Reza
Asefi, reitero que su gobierno ha demostrado en diversas ocasiones
su disposición a negociar sin condiciones previas sobre su programa
nuclear.
Asefi precisó que Estados Unidos
intenta forzar con interpretaciones ilógicas a la comunidad
internacional para acusar a Irán por el desarrollo de esa
tecnología.
También ratificó anteriores
declaraciones del gobierno de que su país no quiere, ni necesita
fabricar armamentos atómicos.