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Nacionales Juvenil (AAA) y de Cadetes (AA)
Campeones Villa Clara y Ciudad de La Habana
Jesús
Suárez Valmaña
Villa Clara conquistó
el título del XLI Campeonato Nacional de Béisbol Juvenil (Clase
AAA), al ganarle a Holguín, 10-4, en sus predios del estadio
Calixto García, el segundo juego de la serie final.
Dayán Viciedo.
Una fácil labor del
derecho Freddy Asiel Álvarez (2-0 en la postemporada), con siete
entradas en las que aceptó solo tres hits, dos carreras permitidas
(una limpia), al tiempo que ponchaba a 10 con tres boletos, fue el
factor determinante.
Cruciales también
fueron los jonrones de Dayán Viciedo (enorme por el jardín
izquierdo), y su segundo decisivo —así mismo sentenció en
semifinales a los ex campeones de la capital— y otro del campeón
de bateo Leonis Martin. El juego lo perdió Juan A. Cruz (0-2).
A la ofensiva destacó
igualmente el primera base zurdo Dián Toscano, con tres hits y dos
empujadas en tres turnos, luego de ser el héroe un día antes, con
cuadrangular de dos carreras en la novena entrada de un triunfo por
4-2. También brilló Juan Yasel Serrano, previo pitcher victorioso,
esta vez al bate, de 4-2 y tres impulsadas.
ROMPE CORAZONES EN
ARTEMISA
La historia de la
finalísima del XIII Campeonato Nacional de Béisbol 15-16 (Clase
AA), en el parque 26 de Julio, de Artemisa, fue muy distinta, pues
Ciudad de La Habana tuvo que sudar casi sangre y utilizó jugadores
de posición como lanzadores para conquistar la corona ante La
Habana, tras 11 encarnizados capítulos de un tercer juego.
Al dramático pleito (8
por 7) se llegó tras un KO capitalino de 12-2, en ocho innings, y
luego un 9-7 adverso, el sábado.
En el último, los
capitalinos tuvieron que remontar ventajas adversas para llegar a la
undécima entrada con un tenso abrazo a siete anotaciones.
A esas alturas se
decidió al bate con largo doblete del oportuno catcher Jean Maikel
Trujillo, entre los prados izquierdo y central; sencillo al derecho
de Alexander Carrera, un pitcher zurdo devenido inicialista, y el
decisivo de Reinier Torres Estol, ayudando a su propia causa
personal (1-0), pues como improvisado relevista lanzó cuatro
entradas inmaculadas desde el séptimo.
Los sobresaltos no
pararon allí, pues al campo debieron contener al Habana, que llenó
las bases con un out en la parte baja de ese capítulo 11, y otra
vez, sin otro lanzador disponible, se encaramó a la lomita el
torpedero Reinier Hernández, quien con total aplomo tiró siete
strikes en sus nueve envíos y dominó por el box mansamente a los
últimos dos rivales para el salvamento.
Los muchachos de Ciego
de Ávila, en esta categoría, como los de Ciudad de La Habana, en
la Juvenil, obtuvieron las medallas de bronce. |