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Sepelio del doctor Eduardo B. Ordaz
Ejemplo de dedicación al trabajo y de fidelidad a la Revolución
José
A. de la Osa
delaosa@granma.cip.cu
El
sepelio del doctor Eduardo Bernabé Ordaz Ducungé, quien servirá
de ejemplo a las nuevas generaciones por su dedicación al trabajo,
fidelidad a los principios y a la causa de la Revolución, tuvo
lugar ayer en el Panteón de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, en
la necrópolis de Colón.
El doctor Jorge
González, rector del Instituto Superior de Ciencias Médicas de La
Habana (ISCMH), dijo ante varios cientos de compañeros y amigos que
acudieron a darle la despedida, que no venían para decirle “aquí
estamos”, ni para lamentar su deceso, sino para comprometerse con
él y la Revolución a que la salud pública siga aportando
bienestar a nuestro pueblo y a otras naciones del mundo, y que
lucharán por hacer realidad una atención de excelencia.
Combatiente en la
clandestinidad, médico en la Sierra Maestra, Comandante, fundador
de nuestro Partido Comunista, Ordaz fue designado al triunfo de la
Revolución director del entonces Hospital de Dementes de Cuba
(Mazorra) —el “infierno de Dante”, como lo calificó Fidel por
la prevaleciente concentración inhumana de los pacientes afectados
de enfermedades psiquiátricas—, donde siguiendo indicaciones de
nuestro Comandante en Jefe, inicia el proceso de transformación de
ese centro, el actual Hospital Psiquiátrico de La Habana, orgullo
de nuestro país.
Pero su obra no se
circunscribió a las áreas de intramuros del Psiquiátrico, sino
que contribuyó, entre otros muchos aportes, a la creación de los
Centros de Rehabilitación con albergues insertados en la comunidad,
vinculados a un centro laboral o actividad específica productiva o
de servicios, donde los pacientes psiquiátricos residen y cumplen
un horario de trabajo, reciben estipendio y disfrutan de vacaciones.
En su formación
científica alcanzó el grado de especialista en Psiquiatría, de
Académico Titular de la Academia de Ciencias de Cuba; fue
distinguido como Profesor de Mérito del ISCMH y Presidente
Honorario de la Sociedad Cubana de Neurociencias.
Ordaz falleció el
domingo en esta capital, a los 84 años de edad, víctima de una
insuficiencia renal crónica. Su cadáver fue expuesto en la
funeraria de Calzada y K, en el Vedado. Entre las numerosas ofrendas
florales se encontraban las enviadas por Fidel y Raúl.
A la despedida de duelo
acudieron José R. Machado Ventura y Concepción Campa, miembros del
Buró Político; los Comandantes de la Revolución Guillermo García
y Ramiro Valdés, y otros dirigentes. |