TEGUCIGALPA, 23 de mayo (PL).
— A causa de la inseguridad ciudadana, Honduras está hoy al borde
de la ingobernabilidad, alertó el comisionado Nacional de los
Derechos Humanos, Ramón Custodio López.
Custodio aseguró que el miedo de la
población está presente en todas partes.
En el transporte público la
situación es de alto riesgo para los dueños de esas unidades, los
conductores —que no gozan de las garantías del Código del
Trabajo—, los cobradores y para los mismos usuarios, comentó.
Asimismo, una investigación de la
coordinadora del diplomado de violencia y convivencia social de la
carrera de Sociología de la Universidad Nacional Autónoma de
Honduras, Mirna Flores, reveló que a partir de la década de los 90
ha crecido la violencia social.
Explicó que la proliferación de las
armas de fuego en la región, el narcotráfico y las pocas
oportunidades de estudio y trabajo de los jóvenes contribuyen a los
altos indicadores de criminalidad que tiene el país y a su vez a la
inseguridad.
Sin embargo, no se previenen ni se
investigan los delitos por parte de la Policía Nacional ni de las
instituciones encargadas, una situación que se repite desde hace
mucho tiempo, destacó Custodio.
Es decir, existe una falta de
respuesta a estas problemáticas, que genera innumerables protestas,
subrayó el comisionado.
De igual forma, el más reciente
Informe Nacional Sobre Desarrollo Humano del Programa de las
Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), subraya que la violencia
social y la inseguridad ciudadana constituyen obstáculos cardinales
para el desarrollo de la sociedad hondureña.
El PNUD asegura que para luchar de
manera efectiva contra ese fenómeno se requiere la articulación de
todos los componentes de la sociedad, y una ciudadanía fortalecida
en sus derechos y en sus capacidades de acción colectiva.
Custodio insiste en que el Gobierno
es el encargado de definir una verdadera política de Estado
relacionada en el tema de seguridad.