WILLEMSTAD, 23 de mayo (PL).
— Efectivos de la Organización del Tratado del Atlántico Norte
(OTAN), encabezados por Estados Unidos, comenzaron hoy las maniobras
militares Joint-Caribe Lion 2006, con sede principal en Curazao, a
solo 50 kilómetros de Venezuela.
Alrededor de cuatro mil soldados de
Estados Unidos, Holanda, Bélgica, Canadá y Francia se desplazarán
por el Caribe durante 23 días, en coincidencia con otros seis mil
500 que el Pentágono trajo a la zona desde principios de abril.
Aunque Holanda se adjudica la
dirección del monumental entrenamiento, grupos sociales, políticos
y gobiernos de la región llaman la atención sobre la fuerte
presencia militar estadounidense, a la cual atribuyen fines
intimidatorios.
El miércoles, al indicar la salida
de tres barcos de guerra desde Norfolk, Virginia, el Comando Sur
informó que las acciones estarán conducidas por la comandante del
II Escuadrón Anfibio, Donna Looney.
Con vuelos de reconocimiento aéreo,
mediciones de profundidad y análisis de terreno, Estados Unidos
pudiera estar evaluando sus posibilidades de éxito en una
incursión bélica contra algún país del área, coinciden
analistas.
La nave de asalto anfibio Bataan, la
fragata portamisiles Taylor y el buque dique de desembarco Fort
McHenry, con dos mil soldados a bordo, actuarán en la isla francesa
de Guadalupe y en la base de Hato, conocida en Curazao como
localización de seguridad cooperativa.
Aunque aparatos de guerra holandeses
participan todos los años en maniobras bélicas internacionales,
este "es un ejercicio grande" que pondrá a prueba un
número considerable de tanques Leopard y navíos norteamericanos.
Entretanto, el gobierno venezolano
subrayó que esos juegos bélicos constituyen una amenaza contra su
país y Cuba.
La estrategia militar estadounidense,
basada en las guerras preventivas, parte del criterio de que se
creen con derecho de intervenir en cualquier nación, advirtió el
presidente Hugo Chávez.
El Pentágono mantiene desde abril en
aguas caribeñas al grupo de combate encabezado por el portaaviones
atómico George Washington, que incluye un centenar de aeronaves,
además de un crucero, un destructor, una fragata misilística y
más de seis mil 500 marines.
Ese equipo, uno de los más poderosos
y sofisticados de la Armada estadounidense, participa en la maniobra
Confraternidad con las Américas (Partnership of the Americas) hasta
fines de mayo.
Fuerzas especiales de desembarco
"entrenadas para la incursión de territorio hostil y la
destrucción física del enemigo" se desplazaron por Honduras,
República Dominicana, Colombia, Curazao, San Martin, Cartagena de
Indias, Antigua, Nicaragua, y San Cristobal y Nevis.
Su carta de presentación oficial es
"coordinar actividades contra el tráfico de personas y
drogas", versión que se interpreta como pura fachada en
diversos círculos militares y políticos.