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Cien horas con Fidel
Historia para el porvenir
PEDRO DE LA HOZ
pedro.hg@granma.cip.cu
Cien
horas son apenas el soplo de una vida, mucho más si esta es la de
un ser que ha protagonizado y sido testigo a la vez de
transformaciones radicales en la Historia de la humanidad. Pero bien
aprovechadas en diálogo fecundo y esencial pueden contribuir a
trazar no solo el perfil de una personalidad imprescindible y
subyugante, sensible y apasionante, asistida de razones épicas y
humanas, sino también a tomarle el pulso a las realidades de una
época y anticipar las coordenadas por las que debe transitar la
redención de una especie amenazada como nunca antes por tan graves
peligros. Ese es, para decirlo con extrema voluntad de síntesis, el
sentido de un libro como Cien horas con Fidel, conversaciones
con Ignacio Ramonet, cuya edición cubana acaba de ser editada por
la Oficina de Publicaciones del Consejo de Estado, apenas unas
semanas después de que fuera un suceso en España bajo el título Fidel
Castro: biografía a dos voces.
No es fortuita esta
última definición de Ramonet: a medida que avanza por las páginas
del libro, el lector tiene la certeza de que acompaña al líder de
la Revolución cubana en cada uno de los momentos decisivos de su
existencia: comparte su niñez en Oriente, sus vínculos familiares
más cercanos, su más temprana percepción de las desigualdades
sociales, sus años de formación intelectual, su iniciación en la
vida política, y su conversión de rebelde en revolucionario.
Entrará con Fidel en el cuartel Moncada el 26 de julio de 1953,
sufrirá el dolor por los hermanos de lucha abatidos y asesinados,
advertirá la intensidad del alegato conocido por La Historia me
absolverá, irá junto a él a la cárcel y al exilio, tendrá
sus primeras impresiones sobre el Che, llenará sus pulmones con el
aire de la Patria que llega a la atestada cubierta del yate Granma
horas antes del desembarco por Las Coloradas, ascenderá a la
Sierra, luchará hasta derrotar a la sangrienta tiranía y entrará
en enero de 1959 triunfante a La Habana. El lector comprenderá
entonces que aquel triunfo no era más que el comienzo de combates
más arduos y complejos. Tampoco es fortuita la titulación del
capítulo que aborda esa etapa: “Revolución, primeros pasos,
primeros problemas”.
En la introducción a
esta edición, el historiador Pedro Álvarez Tabío señala que “por
el nivel de información, la sagacidad y la actitud crítica del
entrevistador, por la agudeza de las preguntas, pero, sobre todo,
por el alcance, franqueza, modernidad y hondura de las respuestas de
Fidel, este libro-conversación apasionante tendrá, sin lugar a
dudas, un valor perdurable más allá de coyunturas y circunstancias”.
Esto es así por los
juicios y análisis que se desgranan en sus páginas. Aquí se
muestran plenamente articulados, desde una perspectiva
histórico-conceptual, los ejes temáticos principales que ha debido
abordar un inédito proceso de transformaciones sociales
permanentemente acosado y combatido por el imperialismo
norteamericano y en medio de acrecentadas tensiones internacionales:
la lucha contra la injusticia y la inequidad sociales, contra
expresiones sectarias y prejuicios ideológicos; contra el
analfabetismo, la ignorancia y la discriminación racial; contra
ambiciones, desviaciones y tendencias negativas y, al mismo tiempo,
contra conspiraciones, agresiones, sabotajes, invasiones y atentados
fraguados, financiados y alentados por el poderoso vecino del Norte.
No faltan aristas
controversiales sobre determinadas etapas y acontecimientos que han
suscitado diversas y encontradas interpretaciones y no pocas
tergiversaciones. La transparencia y los exhaustivos argumentos de
Fidel despejan las más complejas interrogantes.
En las conversaciones
con Ramonet, Fidel expone sus más arraigadas convicciones: su
sentido de la lealtad, su vocación internacionalista, su elevada
concepción de la ética, su fe, para decirlo con palabras
martianas, en el mejoramiento humano.
Al presentar el volumen
en Madrid, Ramonet finalizó sus palabras diciendo: “Quería con
estas conversaciones que las gentes que leyeran el libro conocieran
a la persona sensible, sintieran su gran humanidad y vivieran con
ese excepcional líder el dolor de Fidel Castro ante las miserias
del mundo”.
El libro cumple con
creces esas expectativas. Y mucho más. Cien horas con Fidel
es una historia contada y escrita para tomarla muy en cuenta en los
avatares del porvenir. |