PUERTO PRÍNCIPE, 19 de mayo (PL).—
René Preval, presidente de Haití, llamó a la población de este
país caribeño a unirse para restaurar la nación, lo cual
agilizaría el término de la misión foránea aquí.
Aunque reconoció que la ayuda de
Naciones Unidas a través de la Misión Estabilizadora (MINUSTAH) es
todavía necesaria, abogó por la batalla colectiva para garantizar
el retiro de los soldados.
Según citaron los medios, el
gobernante advirtió que "mientras más rápido logremos la
paz, más rápido podrán irse los soldados extranjeros".
Igualmente afirmó que es
imprescindible trabajar fuerte y unidos para no tener que pedir más
ayuda.
En una ceremonia por el 203
aniversario de la bandera, urgió también a los haitianos a
esforzarse por mejorar la producción y fomentar la industria del
turismo, que representa un buen potencial para la economía.
Preval asumió el domingo pasado la
presidencia del estado más pobre del Hemisferio Occidental, que
además experimenta una severa crisis agudizada desde febrero de
2004.
La inestabilidad político-económica
nacional se aseveró luego de un golpe de estado propinado hace dos
años al entonces dignatario, Jean Bertrand Aristide, el cual
desató fuertes enfrentamientos armados entre seguidores del
depuesto mandatario y el gobierno interino. Desde entonces, Naciones
Unidas envió una fuerza de paz, para colaborar con el
restablecimiento del orden y luego con el proceso de elecciones
generales.