WASHINGTON, 19 de mayo (PL).—
Por quinta vez en menos de seis meses, el juicio contra los
terroristas Santiago Álvarez y Osvaldo Mitat fue pospuesto en
Miami, ahora porque —entre otras razones— el juez del caso
tomará vacaciones, trascendió hoy.
La vista oral contra los criminales
estaba planificada en un inicio para diciembre de 2005, pero fue
pospuesta sucesivamente para el 8, 15 y 22 de mayo de este año.
El inicio del juicio debe ser el
próximo 17 de julio en un tribunal federal de Fort Lauderdale, de
no existir otro cambio.
Según alegó la víspera el juez
James Cohn, él aún no ha concluido con un caso anterior asignado a
su sala, de ahí que le resulta imposible ponerse en función de la
causa contra Álvarez y Mitat, acusados por tenencia ilegal de armas
y explosivos.
Pero además, como Cohn tenía en sus
planes salir de vacaciones en junio, dejó para julio el examen de
los cargos contra esos criminales, cómplices del terrorista
internacional Luis
Posada Carriles en acciones contra Cuba.
Álvarez y Mitat fueron detenidos en
noviembre último, luego de que un juez autorizó una operación de
búsqueda de pruebas en sus oficinas de Hialeah, en Miami, Florida.
En los locales, la policía encontró
varias armas automáticas, algunas de ellas con la numeración
limada; máscaras de gas, miles de municiones, granadas, explosivos,
otros pertrechos y un pasaporte guatemalteco falso.
Pese a las evidencias presentadas por
la fiscalía, la defensa ha maniobrado para lograr la libertad
provisional de Mitat y Álvarez, este último dueño de la
embarcación que trajo ilegalmente a Posada Carriles a suelo
norteamericano, en marzo de 2005.
Los dos delincuentes, que permanecen
en una cárcel del condado de West Palm Beach, integraron la
tripulación de la nave Santrina, que recogió en Isla Mujeres,
México, a Posada Carriles y lo ayudaron a entrar a Estados Unidos.
Posada Carriles continúa en un
centro de detención en Texas, donde fue recluido en mayo de 2005,
tras aparecer en público en Miami y quedar en evidencia su entrada
ilegal a territorio estadounidense.
Hasta ahora, el criminal sólo está
acusado de un delito migratorio, pese a la solicitud de extradición
presentada por Venezuela, cuya justicia lo demanda por su
participación en la voladura de un avión cubano en 1976 con 73
personas a bordo.
También dirigió, entre otras
operaciones, una serie de atentados con bombas en 1997 en
instalaciones turísticas de La Habana, en una de las cuales murió
el turista italiano Fabio di Celmo.