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Clausura Fidel Congreso de Genética Comunitaria
Realidades que superan sueños
José
A. de la Osa
delaosa@granma.cip.cu
A
veces los sueños no se cumplen, pero un número de veces las
realidades superan a los sueños, destacó el Comandante en Jefe
Fidel Castro, al clausurar el viernes el Congreso de Genética
Comunitaria, donde los trabajadores vinculados a esta humana y
sensible tarea, relacionada con el diagnóstico, manejo y
prevención de enfermedades genéticas, le ratificaron el compromiso
de seguir adelante “con humildad y sacrificio”.
Al inicio de su
intervención en el gran plenario del Palacio de Convenciones, el
Jefe de la Revolución hizo partícipe a los delegados del real
impacto que había tenido en la población el conocer, a través de
la Mesa Redonda del jueves, los resultados científicos que viene
alcanzando Cuba en la atención de personas discapacitadas.
No dudó en afirmar que
esa Mesa Redonda en la que se abordaron los desarrollos más
recientes de la Genética Médica en nuestro país es una de las
mejores transmitidas por ese espacio televisivo. Sustentó su
afirmación en las opiniones del pueblo recogidas entre 2 066
ciudadanos en las que no aparece siquiera un solo matiz crítico.
Ello
es un ejemplo, acotó, de cómo el pueblo sabe apreciar los
esfuerzos y sacrificios, porque estamos hablando de una masa de
personas de calidad humana y de conocimientos profundos, enfrascados
en una labor de pesquisaje de un gran número de enfermedades
genéticas reportadas, y de las cuales se pueden diagnosticar y
atender, de una u otra forma, alrededor de 40.
Seguidamente hizo
partícipe a los delegados de algunas de esas opiniones del pueblo
en un tema que valoró como “de importancia para Cuba y el mundo”.
Dicen: “Cuba tiene un asombroso avance en la ciencia”. “Es
increíble cómo los niños sordos y sordo-ciegos, con ayuda de los
médicos y la familia logran integrarse a la sociedad”. “Es un
desarrollo extraordinario de la Medicina cubana: los discapacitados
tienen esperanzas de curarse con estos trasplantes”. “¡Qué
alegría deben tener los familiares de estos niños cuando los ven
pronunciando palabras!” “Los discapacitados jamás serán
excluidos por la Revolución; en el mundo están excluidos”.
Otras opiniones: “Es
incalculable las cosas que hace Cuba para mejorar la salud de las
personas”. “Estuvo muy científica la Mesa y brindó tremendo
nivel de información”. “Es increíble que en la Ciénaga de
Zapata esté ubicado un Máster en Asesoramiento Genético”. “Son
muy buenas las noticias que se han dado en el campo de la genética
médica y cómo se van a instalar nuevos laboratorios de
citogenética”. “Todos los logros que se han alcanzado no son
solo para nuestro pueblo sino para todo el que lo necesite en el
mundo”. “¡Qué Mesa tan interesante y los panelistas se las
agenciaron para explicarle al pueblo, en un lenguaje claro, lo que
se está haciendo para garantizar la salud”. “Los investigadores
merecen respeto a su consagración”.
Los cubanos saben bien
que son excepciones aquellos países donde los servicios de
genética están al acceso de las mayorías. La gran mayoría de
nuestro universo y del mundo, no conoce de estas posibilidades.
Fidel preguntó si acaso
todo esto que hace la Revolución no es en defensa de los derechos
humanos, y estableciendo la diferencia con lo que ocurre en
sociedades capitalistas, se refirió a los conceptos tan distintos
que prevalecen en una Revolución: educar para que las personas
alcancen el máximo de conocimientos.
Interrogando ahora,
planteó: ¿Cómo llamar “sociedad” a esa basura capitalista?
¿Sociedad de quién? La sociedad de los ricos para explotar al
pueblo, para dilapidar riquezas del país. Sacan dinero de las
minas, de los pozos de petróleo, de las fábricas, de los
servicios. Ese es el cuadro real del mundo actual.
Puso de relieve cómo
135 países del Tercer Mundo votaron por Cuba para integrar el
Consejo de Derechos Humanos, a pesar de que esa Europa aliada de los
Estados Unidos ejerció todo tipo de presiones para evitarlo.
Planteó que se encuentran desmoralizados, llenos de
contradicciones, y se han quedado sin argumentos sobre un país que
resiste el bloqueo estadounidense hace 50 años, sustentado en
valores, principios e ideas.
No han podido dividirla,
triturarla, añadió, y cada vez pueden menos. Hoy son realidades
tras realidades que sorprenden incluso a nuestro pueblo valiente que
apoya a la Revolución, la independencia, la soberanía, la dignidad
que simboliza la Revolución cubana.
Al pasar revista al
apoyo internacionalista de nuestros profesionales de la salud, Fidel
comentó que ni Europa ni Estados Unidos tienen capital humano
necesario para librar en África una batalla contra el SIDA. Y
nuestros médicos se encuentran también en aldeas africanas,
curando y preparando a profesionales de esos países.
A lo mejor vienen un
día a Cuba, a Venezuela, que están formando médicos en masa, para
decir: necesitamos su apoyo.
No somos perforadores de
petróleo, continuó Fidel, lo que tenemos es la inteligencia
convertida en recursos humanos, inteligencia desarrollada, aplicada.
En otro momento de su
intervención, consideró que la sociedad comunista está distante
aún, pero no la sociedad justa, justísima, que preserva los
derechos fundamentales de cada ser humano. En nuestro país no
habrá una fórmula estrictamente socialista, porque habrá muchas
cosas que beneficien a todos por igual.
La defensa de ese
principio —de cada cual según su capacidad y que reciba según su
trabajo—, no excluye cosas elementales de una sociedad socialista.
La sociedad que recibe según la capacidad de cada trabajador y
distribuye según el trabajo, precisó, tiene que separar una
porción importante de lo que deben recibir los ciudadanos de todas
las edades y condiciones de una sociedad justa: los recursos para
una vida decorosa como la que nosotros tratamos de establecer en
nuestra Patria y mirando hacia delante y no hacia atrás.
¿Vamos a cobrarle al
padre de un niño que reciba un implante coclear (para el
restablecimiento de la audición)? A un niño, dijo, no se le puede
someter a ninguna fórmula, a ningún esquema. Al niño hay que
implantarlo, rehabilitarlo, hacer lo que sea necesario por él.
Valoró seguidamente que
el internacionalismo de nuestro país demuestra su conciencia de que
Patria es Humanidad, y cruza las fronteras y los mares con amor.
Dedicó punto y aparte al cumplimiento de la misión de nuestros
trabajadores de la salud en Paquistán, que calificó como una de
las más grandes experiencias históricas y una de las más grandes
pruebas de solidaridad de nuestro pueblo. “Han escrito una página
de historia de la Medicina y de la solidaridad internacional”,
subrayó.
Fidel se refirió al
desarrollo de la Operación Milagro para la atención de pacientes
con afecciones de la vista, su fuerza incontenible y repercusión;
y, también, a los programas que en este campo se desarrollan en
nuestro país.
La viceministra Marcia
Cobas recordó que el estudio nacional a personas con retraso mental
y otras discapacidades se inició el 27 de julio del 2001, por
orientaciones de Fidel, en el municipio de Cotorro, de Ciudad de La
Habana, y concluyó en la provincia de Pinar del Río en abril del
2003.
La doctora Beatriz
Marcheco, directora del Centro Nacional de Genética Médica, al
referirse a los nuevos retos que tienen por delante, dijo con
palabras de Martí, que los hechos, las realizaciones, como el plan
de la batalla, se anuncian después de haberlos logrado. |