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Misión Milagro de dos fronteras
JOAQUÍN RIVERY TUR
rivery@granma.cip.cu
Y esos niños de allí
que no ven, del otro lado de esa frontera casi imaginaria, que son
tan pobres como los de aquí, vendrán a esta ciudad de Copacabana
con bolsillos llenos de esperanza y se irán con una sonrisa que
distingue los colores.
Así
es. Evo Morales acaba de inaugurar un Centro Oftalmológico de la
Operación Milagro en esa ciudad cerca de la frontera con Perú,
para que los peruanos también puedan curarse, para que puedan ver
los ciegos, para que las cataratas y otros males de los ojos no
sigan apagando la luz que está saliendo afuera por toda América.
El mediodía miraba
desde lo alto a los centenares de personas, indígenas en su
mayoría, que acudieron, y de frente a ellos los organizadores
habían colocado un cartel elocuente: Gracias, Comandante Fidel.
Todos miraban atentos y
escuchaban, pues estaba el Presidente indígena y también Ollanta
Humala, el candidato del lado de allá de la frontera con Perú,
quien como que capta el aire originario y bebe de las palabras.
Hay un hormiguero de
prensa, y voces campesinas, agradecidas y breves, salidas de la
tierra que va a ser más hermosa. El Alcalde, sin nombre anunciado,
fue un espíritu de hermano que expresa gratitud a los médicos
cubanos e insistie: "...aprendí de los cubanos que así como se
habla se debe trabajar", y por ahí se emparenta el espíritu cuando
dice: "...nosotros también abriremos las puertas a todos los que
necesitan atención".
Debe
estar refiriéndose a esos peruanos de ahí cerquita, también
ansiosos de lograr el Milagro y con memoria suficiente para no
olvidar que ya en 1970, cuando el Huascarán se fue abajo en lodo y
piedras, y los muertos fueron miles, los cubanos dieron aliento,
sangre y corazón.
Por eso no extraña que
de nuevo haya la mención a "ese hermano Fidel que nos ha enseñado
siempre a ser solidarios".
En silencio se escuchó
a la Ministra de Salud y Deporte, no menos agradecida, con la
humildad de todas las nacionalidades indígenas de Bolivia y de los
Andes, advertir que había que aprender de los cubanos, que por lo
pronto ya fortalecen con nuevas tecnologías el hospital de Escoma y
San Buena Ventura, del departamento de La Paz.
El Embajador cubano les
informó a todos de lo que estaban haciendo las brigadas médicas en
Bolivia y de tantas otras cosas, de hospitales, y, claro, como
estaba Humala, mencionó a los peruanos. Recordó toda la tragedia
del terremoto del 31 de mayo de 1970, de los esfuerzos de Cuba y dio
las cifras de lo que se habían realizado... heroicamente.
El invitado, Ollanta
Humala (convocado por el Presidente Morales desde la Plaza de la
Revolución en La Habana, solo días antes) pronunció la palabra
mágica de estos tiempos al indicar que esto era obra de
integración regional, como lo es.
Supo
en su momento, por memorias periodísticas —y lo expresó ante
todos—, que entre el plasma que sirvió para salvar vidas peruanas
iba la sangre del Comandante, y lo agradeció porque esos son pasos
que también hacen posible la integración de los pueblos.
Humala es del lado
peruano, mas no veía la diferencia cuando, como en esta ocasión,
cruzaba la frontera y se sentía parte de los bolivianos.
Fue alentador cuando
precisó que, de ganar las elecciones, estaba entre sus propósitos
construir una agenda común con Bolivia, como común es el camino
señalado.
El candidato
presidencial peruano subrayó que el Centro Oftalmológico es un
paso importantísimo que demuestra la solidaridad, generosidad y
desprendimiento del pueblo cubano y que el pueblo peruano necesita
una alternativa, un cambio, "construir una sociedad justa y
redistribuir la riqueza entre los menos favorecidos".
Aclaró que "los
tratados de libre comercio no han ayudado a la integración y es
tiempo de unirnos, de ser solidarios y de abrir las puertas a toda
Latinoamérica porque todos los seres humanos necesitamos respeto".
Evo fue el último
orador. Felicitó al Alcalde por el esfuerzo realizado de conjunto
con los concejales para que pudiera ser inaugurada la instalación
ese día.
"Cuba
subrayó— es un país bloqueado y es el que más practica la
solidaridad; con esto ayuda a desbloquear pueblos."
El Presidente boliviano
agradeció al "pueblo hermano cubano y a Fidel por las 4 000 becas
para que estudien hermanos bolivianos en Cuba sin ningún requisito",
y dijo que había estado revisando algunas ofertas de becas de
Estados Unidos, pero iban cargadas de un sinnúmero de requisitos.
"El
Presidente Fidel es un sabio médico que conoce de todo sobre
enfermedades de todos los lugares, y ya seguramente —bromeó— en
este momento sabe hasta el número de personas que participan en
este acto de la misma manera que se conoce cuántos se han operado y
cuántos han atendido los médicos cubanos no solo en Bolivia, sino
en todos los lugares donde prestan ayuda solidaria."
Evo señaló que
próximamente será inaugurado el hospital de Escoma, y luego
seguirían los centros oftalmológicos de Potosí y de Sucre.
Declaró que "hay
países que envían tropas para matar vida con el pretexto del
terrorismo mientras otros mandan tropas para salvar vidas. Esos son
los cubanos". |