LONDRES, 2 de mayo (PL).—
El Mar Muerto, la reserva de agua con mayor contenido de sal del
planeta, está abocado a una catástrofe ecológica si no se toman
medidas urgentes, alertaron grupos protectores de la naturaleza.
El lago disminuyó en un 30 por
ciento su tamaño original, el nivel de sus aguas se reduce un metro
cada año y en ciertos puntos la costa se encuentra a 600 metros de
donde estaba hace 20 años, revelaron expertos.
Ubicado entre Israel y Jordania, en
el área considerada desde el punto de vista técnico como la más
baja de la superficie de la Tierra, el Mar Muerto es realmente un
lago con problemas ambientales que podrían llevarlo a ser una zona
baldía.
Está situado a 412 metros por debajo
del nivel del mar Mediterráneo, tiene una extensión de 50
kilómetros de longitud por 17 kilómetros en su parte más ancha.
El Mar Muerto es famoso por tener las
aguas más saladas del mundo, con una salinidad del 33 por ciento,
que equivale a diez veces la de los océanos.
Contiene de 350 a 370 gramos de sal
por litro y, sin embargo, los índices de salinidad normal de los
mares es de 35 gramos por litro.
En sus densas aguas salinas nunca se
ha podido nadar, pero en cambio hay riqueza de minerales con
propiedades curativas y su enclave goza de un gran atractivo
turístico, pues miles de viajeros acuden cada año a obtener los
beneficios.
En ese reservorio no hay organismos
vivos, pero lo rodea un entorno privilegiado.
El punto geográfico donde se ubica
el legendario lago pertenece a la antigua región conocida por Media
Luna o Creciente Fértil, tal vez la zona de la Tierra donde naciera
la civilización humana, cuna de culturas e imperios, según los
estudiosos.
Mira Edelstein, portavoz de la
organización ecologista Amigos de la Tierra, en el Medio Oriente, dijo
que se está viviendo el proceso de pérdida de uno de los lugares
más bellos del mundo, y se debe actuar con rapidez a fin de detener
la devastación.
El origen fundamental de los
problemas del lago parece estar en la reducción del caudal del río
Jordán, su principal afluente, cuyas aguas irrigan enormes
extensiones agrícolas y garantizan el abasto de la población en
Israel y Jordania.
Amigos de la Tierra dio a conocer un
programa que preconiza el desarrollo integral de esa región, donde
hace miles de años la naturaleza puso dones en cuanto a flora y
fauna se refiere, pero que evidentemente resultaron sobreexplotados
y hasta agotados.
Esta organización subraya la
importancia de la participación de los gobiernos de la región en
este empeño, con la colaboración de la UNESCO, al tiempo que
llamó a limitar el desarrollo turístico, las construcciones
innecesarias y garantizar la corriente fluvial.