WASHINGTON, 2 de mayo (PL).—
El índice de impopularidad del presidente George W. Bush avanza en
espiral ascendente, con elevados niveles de desconfianza de los
estadounidenses hacia su gestión en temas claves como la economía
y la política exterior, confirma hoy una encuesta.
De acuerdo con el sondeo, realizado
por la consultora Gallup, sólo el 34 por ciento de los
norteamericanos respalda el desempeño del gobernante, a seis meses
de las elecciones legislativas, en las que los republicanos
buscarán mantener el control del congreso.
El 63 por ciento está inconforme con
el trabajo del Presidente, quien desde enero de 2005 (cuando
comenzó su segundo mandato) perdió casi mensualmente un punto
porcentual de apoyo popular.
La encuesta arrojó que sólo el 34
por ciento de las personas entrevistadas aprueba el quehacer del
gobernante en la esfera de la economía, un discreto 22 por ciento
coincide con su desempeño en el terreno energético y un 33
simpatiza con su política exterior.
Sólo un 26 por ciento de los
consultados dijo apoyar la postura del mandatario en el tema
migratorio.
De continuar la tendencia creciente
en el rechazo a su gestión, asegura Gallup, para junio de 2007 Bush
podría implantar un récord de impopularidad en la historia de
Estados Unidos, ya que sería respaldado por sólo el 22 por ciento
de sus conciudadanos.
El estudio evidenció, además, una
ventaja de los demócratas sobre los republicanos de cara a las
elecciones legislativas de noviembre próximo, con un balance de 54
por ciento frente a un 39 por ciento entre los votantes registrados.
Los republicanos tienen mayoría en
el Senado y la Cámara de Representantes del Congreso federal,
ecuación que los opositores tratarán de cambiar en los comicios de
medio término.