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Miles de inmigrantes protestaron en EE.UU.
LOS ÁNGELES, primero de
mayo.—Al grito de ¡Sí se puede!, decenas de miles de inmigrantes
colmaron las calles del centro de Los Ángeles y se extendieron por
todo Estados Unidos para exigir un trato digno y reclamar la
legalización de millones de indocumentados.
Solo en Chicago la policía calculó 300 000 participantes.
Según la información y
las imágenes proyectadas por las cadenas de televisión, la
convocatoria al Día sin inmigrantes incluyó un boicot, protestas,
vigilias y marchas en ciudades como Chicago, Denver, Nueva York o
Washington, como exigencia al Congreso para que apruebe la
legalización de los cerca de 12 millones de indocumentados en el
país.
En muchos lugares los
alumnos, maestros o empleados fueron amenazados, sobre todo si
laboraban en dependencias del Estado, pero ANSA señala que muchos
de los trabajadores recibieron permisos de sus empresas para unirse
a las manifestaciones.
La movilización, que
también se llevó a cabo en comunidades fronterizas con México,
dio seguimiento a las protestas de marzo y abril pasados, mientras
el Congreso analiza medidas para reformar el sistema de inmigración
del país, que, de concretarse, sería la primera gran reforma desde
1986.
Desde Dallas, la agencia
Notimex reportó que la ausencia de obreros fue palpable en los
puntos de construcción de autopistas y calles, así como en
hoteles, restaurantes, supermercados y compañías de jardinería.
Las obras en
construcción, especialmente, estaban desiertas y ni un ladrillo se
colocó en las paredes de numerosos edificios en ejecución, en
carreteras u otros sitios, mientras los ingenieros norteamericanos
asistían a sus labores sin poder continuarlas.
En Nueva York, el
legislador demócrata José Serrano se unió a una de varias cadenas
humanas en defensa de los inmigrantes, mientras, el mercado al aire
libre de Union Square y el sector de Broadway estaban prácticamente
vacíos.
Las cadenas de
televisión, que dieron una cobertura inusual a una protesta
antigubernamental de esta categoría, mostraron calles desiertas —a
veces con caminantes aislados que acentuaban la soledad—, mercados
vacíos e inactividad.
En algunas ciudades de
los estados de Nueva Jersey, Rhode Island, Oregón y Pennsylvania,
los manifestantes decidieron tocar a las puertas de las funcionarios
locales para recabar más apoyo a su causa.
Algunas de las grandes
empresas, como Tyson Foods, Perdue Farms y Gallo Wines, resolvieron
cerrar algunas de sus plantas o dar el día libre a sus empleados,
en señal de solidaridad.
Por su parte en Orlando,
Florida, miles de inmigrantes y activistas que apoyan una reforma
migratoria justa, se reunieron y un manifestante fue arrestado,
informó la cadena NBC.
En la Florida se estima
que residen unos 850 000 inmigrantes indocumentados. |