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Cita de Silvio con el pueblo de Caamaño
SANTO
DOMINGO (SE).—El cantautor cubano Silvio Rodríguez recompensó su
larga ausencia de los escenarios dominicanos y ofreció un intenso
concierto repleto de sus temas clásicos.
Silvio en la escena dominicana.
"Gracias
por esperarme estos 14 años", manifestó el intérprete cubano ante 1
500 personas que se congregaron el último sábado con devoción en el
Teatro Nacional, de la capital dominicana. Idéntica asistencia colmó
el recinto en el segundo concierto, este domingo, que contó con la
presencia de la Primera Dama, Margarita Cedeño.
El genuino exponente de la
Nueva Trova también regaló varias primicias, entre ellas Matador,
que incluirá en un disco de vieja trova con canciones nunca antes
grabadas y que fueron escritas por él en los años 60 y 70.
La primera parte del
recital se concentró en canciones recientes propuestas o menos
conocidas aquí, como Mi casa ha sido tomada por las flores, Casiopea,
Cita con ángeles, La leyenda de los dos amantes, Camelot
y El papalote.
Al cantar Cita con
ángeles, el público sintió hondamente el momento en que
introdujo unas líneas en las que mencionó al dictador dominicano
Rafael Leónidas Trujillo (1930-1961) y a quien fuera el líder de la
Revolución de Abril dominicana, Francisco Caamaño.
"Esta
modificación es obra del excelente autor dominicano José Antonio
Rodríguez", reveló Silvio en refe-rencia a los versos "Abril nació
como esperanza a treinta y tantos años de Trujillo / se abrieron
bocas que callaban las voces de Santo Domingo / quedó dormido en sus
montañas un ángel fuera del rebaño / lo despertaron las pestañas
que cerraban a Caamaño".
José Antonio Rodríguez
abrió la noche junto a otra gran amiga del cubano, la cantante
dominicana Sonia Silvestre, y el compositor Jorge Taveras.
El último tramo del
recorrido musical, sin embargo, fue trillado por su antología de
éxitos: Unicornio, Playa Girón, Canción del
elegido, Ojalá, Te doy una canción y El necio.
El coro colectivo que
formaron los presentes no paró de acompañarlo en cada estrofa
conocida. Vestido de negro, con unas libras de más, el artista
siempre tocó la guitarra y mostró un buen semblante ante la acogida.
A pesar de su ramillete de canciones, se escucharon pedidos de varios
títulos que no fueron incluidos, entre ellos Mariposas y Rabo
de nube.
Ante la insistencia, el
artista de 59 años dijo en broma que no se la sabía y antes había
advertido que tras larga ausencia "era difícil complacer a todos".
Muchas de las canciones
fueron precedidas de la historia de cómo surgieron y otras fueron
dedicadas a países o personajes. Rosana fue dedicada al
fenecido sonero cubano Francisco Repilado (Compay Segundo, 1907-2003)
y Sinuhé fue inspirada en la invasión de Estados Unidos a
Iraq.
A lo largo del concierto,
resaltaron los sonidos troveros de los guitarristas Rachid López,
Maikel Elizalde y César Bacaró, integrantes del trío cubano
Trovarroco.
Junto a ellos,
compartieron la flautista Niurka González, esposa de Silvio
Rodríguez, y el joven percusionista Oliver Valdés.
En medio de la función,
Silvio Rodríguez aprovechó para introducir al cantautor chileno
Patricio Anabalón, quien interpretó El abrigo de un hombre y Ala
incauta.
El jueves Silvio partirá
a Madrid, donde al día siguiente recibirá el Premio Latino a Toda
una Vida que le concederá la Academia de la Música de España
durante la décima edición de los premios a lo mejor de la música
hispana.
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