Mayoría de británicos desea renuncia de ministro del Interior

LONDRES, 28 de abril (PL).— La mayoría de los británicos desea la renuncia del ministro del Interior, Charles Clarke, quien se responsabilizó con la liberación de peligrosos prisioneros foráneos que debieron ser deportados.

De acuerdo con una reciente encuesta, 63 por ciento de los interrogados se pronunció por la salida de Clarke de ese cargo, luego de la excarcelación de mil 23 reos extranjeros, indicó la cadena de radio y televisión BBC.

El titular del Interior reconoció su responsabilidad, pero el jefe de Gobierno Tony Blair descartó su destitución, después de conocerse que muchos de los convictos puestos en libertad eran asesinos y violadores que debieron ser devueltos a sus países.

De los 80 reos más peligrosos, al menos 20 quedaron sin ser registrados en la computadora central de la policía, como reconoció ayer la jefa de despacho de la cartera del Interior, Hazel Blears, informa el diario The Guardian.

El Ministerio del Interior dejó en libertad a 288 prisioneros foráneos, incluso, tras recibir advertencias sobre las implicaciones de las fallas en la deportación de esas personas.

Clarke presentará hoy un informe al presidente de la Cámara de los Comunes, en el cual debe revelar si alguno de los mil 23 reos extranjeros cometió algún crimen después de quedar en libertad.

Por otro lado, Blair tampoco admitió la salida del viceprimer ministro John Prescott, luego que el diario Daily Mirror publicó los detalles de sus amoríos de dos años con su secretaria Tracey Temple.

Contrario a lo estipulado en el código de conducta que él mismo propuso y aprobó en julio pasado para sus ministros, Blair defendió la permanencia de Prescott en el gabinete al afirmar que este era de vital importancia para el Partido Laborista.

The Guardian revela que Sir John Bourn, encargado de velar por los asuntos internos del Gobierno, evitará investigar el caso de Prescott, quien, aseguró el Primer Ministro, jugará un papel primordial en las elecciones municipales del 5 de mayo próximo.

Por su lado, Derek Conway, del opositor Partido Conservador, afirmó que si se tratara de un oficial del ejército, sería sometido a una corte marcial. Por qué entonces un funcionario de la Corona debe quedar impune en este caso, se preguntó Conway.

Además de esos miembros de su equipo ministerial, Blair también debió salir en defensa de su titular de Salud, Patricia Hewitt, quien fue abucheada por el personal médico y líderes sindicales con quienes se reunió esta semana.

Hewitt intentó demostrar que 2005 fue el mejor año del Sistema Nacional de Salud (NHS), aun cuando se conoce que éste último acumuló un déficit cercano a los 700 millones de libras esterlinas (cerca de mil 300 millones de dólares).

Además, a causa de las reformas del NHS se anunciaron siete mil despidos y se especula que en los próximos años desaparecerán otros 13 mil puestos laborales en ese sector.

 

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