WASHINGTON, 27 de abril (PL).—
Tras una investigación exhaustiva en relación con la respuesta del
gobierno frente al huracán Katrina, un comité del Senado
estadounidense recomendó abolir la Agencia Federal de Emergencias
(FEMA).
Durante los últimos siete meses, el
Comité de Asuntos de Gobierno y Seguridad Estatal examinó 830 mil
documentos, revisó 320 testimonios de víctimas y celebró un
centenar de audiencias acerca del caso Katrina, reseñó hoy la
cadena CNN.
Los legisladores emitieron un plan de
86 sugerencias, que incluyen la fundación de una nueva institución
federal.
Hemos concluido que FEMA no funcionó
correctamente ante las consecuencias del ciclón de agosto de 2005,
y debe desaparecer, subrayó la congresista republicana Susan
Collins.
El senador demócrata Joseph
Lieberman acusó al presidente George W. Bush de no proporcionar las
órdenes adecuadas para contrarrestar las secuelas de la potente
tormenta, que provocó un millar de muertos en este país.
Lieberman señaló que la
administración Bush tuvo una gran responsabilidad por el desastre
—que costó 150 mil millones de dólares al erario norteamericano—,
y para colmo no cooperó plenamente con el comité investigador del
Congreso.
La nueva agencia que sustituiría a
FEMA sería llamada Autoridad Nacional de Preparación y Respuestas
ante Desastres, y funcionaría como una entidad independiente al
Departamento de Seguridad Interior.
De aprobarse tal institución,
tendría 10 oficinas regionales responsables de supervisar desastres
naturales locales, pero el trabajo esencial del organismo de
emergencia radicaría en Washington.
Según el comité parlamentario, urge
cambiar a la FEMA para evitar nuevos errores de planificación o
respuesta frente a otras tempestades.
La comisión determinó que
específicamente la falta de liderazgo y de capitales obstaculizó
la labor de la agencia federal, y que esos problemas ya no pueden
ser solucionados.