WASHINGTON, 27 de abril (PL).—
Más organizaciones religiosas, sociales y de empresarios en Estados
Unidos prometieron hoy sumarse a la manifestación del 1 de mayo, con el
objetivo de presionar al Congreso para que apruebe una reforma
migratoria favorable a los indocumentados.
En Phoenix, Arizona, activistas y
líderes latinos hicieron un llamado a la comunidad inmigrante para
que el lunes próximo, en ocasión del Día Internacional de los
Trabajadores, no asistan a sus centros laborales ni compren producto
alguno en centros comerciales.
Representantes de dos mil campesinos
de Texas y Nuevo México amenazaron con boicotear a los empleadores
que sancionen a los asalariados que no se presenten en los campos el
lunes.
Citado por el diario La Opinión, Bob
Charney, dueño de una de las empresas más grandes de ropa y
costura de California, prometió que se sumará al movimiento de
faltar al trabajo, a la escuela y abstenerse de efectuar compras.
"Ha llegado el momento de
reconocer a los inmigrantes sus contribuciones a esta nación. Por
eso, no importa lo que pierda ese día", expresó el empresario
de origen canadiense.
La idea del paro económico nacional
surgió antes de la Mega Marcha realizada el 25 de marzo último en
Los Angeles, pero desde ese día ganó nuevos adeptos.
Un estudio realizado por la
compañía Investigación García revela que el 70 por ciento de la
comunidad latina apoya el paro laboral, educativo y comercial.
Las encuesta fue aplicada a personas
de habla hispana que viven en las ciudades con mayor cantidad de
inmigrantes como Los Angeles, Chicago, Nueva York y Houston.
Mientras avanzan los preparativos
para el boicot del 1 de mayo, las negociaciones en el Congreso para
lograr una reforma migratoria razonable marchan con lentitud. Los
sectores más conservadores consiguieron incluir una enmienda para
la seguridad fronteriza.
Este miércoles el Senado aprobó un
agregado a una ley de presupuesto adicional de emergencia que
garantiza mil 900 millones de dólares para mejorar el control de
las franjas limítrofes con Estados Unidos, sobre todo la que separa
al país de México.
La iniciativa del senador republicano
Judd Gregg fue acogida por 59 votos a favor y 39 en contra, y se
considera el primer paso para una ley más amplia.
El presupuesto sería dedicado a la
compra de aviones para vigilar las fronteras y financiar la
construcción de un muro cerca de San Diego, California, una de las
acciones que despierta mayor rechazo entre los defensores de los
derechos de los indocumentados.
Un
día sin inmigrantes