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Un día sin inmigrantes
DEISY FRANCIS MEXIDOR
“Las
movilizaciones son masivas y constantes lo que nos lleva a concluir
que ya conforman un movimiento con carácter nacional, con una clara
tendencia hacia la radicalización, y hacia la acción claramente
política.”
Así reflexiona a Granma
vía correo electrónico Juan José Gutiérrez, inmigrante de origen
mexicano, coordinador nacional del Movimiento Latino USA, una de las
organizaciones que prepara el paro general dentro en Estados Unidos,
el próximo Primero de Mayo, en contra de las leyes antinmigrantes
de la administración Bush.
“Para
ese día el propósito es claro: haremos un boicot nacional. Hemos
convocado al no trabajo, no asistir a las escuelas, no comprar y no
abrir negocios”, dice Juan José, quien estima que habrá una gran
participación en la jornada.
“A
los países latinoamericanos que se solidaricen se les ha solicitado
que ese día no compren productos norteamericanos”, explica y
agrega que el Senado y la Cámara de Representantes “al final sí
aprobarán un paquete de reformas a la ley de inmigración, solo que
la demanda del pueblo de amnistía general incondicional plantea un
problema muy fuerte para ellos. ¿Cuándo lo harán es lo difícil
de predecir?, pero este país ya no puede vivir sin inmigrantes”.
El puntillazo de la
explosión social que sacude al país fue la propuesta del
republicano de Wisconsin, James Sensenbrenner, quien pidió la
deportación de todos los indocumentados, la construcción de un
muro en la frontera entre EE.UU. y México, y penalizaciones a las
personas que ayuden a los que carecen de residencia legal en la
nación. Una sarta de medidas xenófobas y excluyentes que pasarían
por encima de casi 40 000 000 de ciudadanos, de ellos alrededor de
12 000 000 aún ilegales.
Con una trayectoria de
más de 30 años de activa lucha por las demandas de los
trabajadores indocumentados, Juan José, también dirigió el One
Stop Inmigration and Educational Center, una de las agrupaciones de
inmigrantes más importantes dentro del territorio estadounidense. A
juicio suyo “las actuales marchas, iniciadas desde marzo, han
superado en masividad a las efectuadas en los años sesenta por los
derechos civiles de los afronorteamericanos”.
Los trabajadores de
origen latino en los EE.UU. producen anualmente cerca de 800 000
millones de dólares. Ciudades como San Francisco, Maywood,
Huntington Park, South Gate y Pomona, California se han declarado
santuario para los trabajadores indocumentados. Lo mismo han hecho
Tacoma Park, Maryland, y Nueva York, “y este es solo el comienzo,
el movimiento apenas está empezando”, dijo. |