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El ministro ruso del Exterior, Serguei Lavrov, reiteró hoy la
necesidad de una solución política al diferendo del programa
nuclear iraní, creado artificialmente por Estados Unidos al acusar
a Teherán de fabricar armas nucleares.
Tras una reunión de los jefes de la diplomacia de
los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU y
Alemania, Lavrov estimó que las ideas de una solución violenta de
ese asunto son contraproducentes y de ninguna forma pueden ser
apoyadas.
El titular de Exterior ruso abogó por apoyar el
profesionalismo del Organismo Internacional de Energía Atómica
(OIEA), el cual, dijo, está obligado a seguir el cumplimiento del
Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP).
Washington provocó esa crisis al acusar a Teherán
de intentar el desarrollo de armas de destrucción masiva, argumento
que el país asiático rechaza, mientras defiende su derecho
inalienable al empleo de la energía atómica con fines pacíficos.
La secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza
Rice, quien se reunió aquí con la canciller federal alemana,
Angela Merkel, dijo que Irán debe volver a lo que llamó el camino
de la negociación, en lugar de la confrontación.
Medios de prensa germanos recordaron, sin embargo,
que a diferencia de Irán, Estados Unidos se opuso a cualquier
alusión en la OIEA al caso de Israel, del cual se sospecha posee
cientos de ojivas nucleares, desarrolladas con apoyo de Occidente.
El ministro iraní del Exterior, Manucher Mottaki,
afirmó que su país continuará la colaboración con la OIEA y
calificó de inaceptable y de abuso de las normas internacionales la
discusión del tema iraní en el Consejo de Seguridad, informó la
agencia IRNA.
Estados Unidos y la llamada troika europea (Gran
Bretaña, Francia y Alemania) deseaban un documento que obligara a
Teherán a cumplir con las demandas de esas naciones de poner fin al
desarrollo de su programa nuclear, bajo amenaza de ser castigada.
Irán destaca que al reanudar las operaciones de
enriquecimiento de uranio y las investigaciones en la esfera
atómica de ninguna forma viola el TNP, el cual abarca la
cooperación con los países deseosos de utilizar pacíficamente esa
energía.
La resolución del Consejo de Seguridad remite
nuevamente el caso iraní al OIEA, el cual informará en un plazo de
30 días sobre la disposición de la República Islámica a detener
o continuar su programa nuclear.