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La fiscal anticorrupción de Panamá, Mercedes de León, acusó hoy
de blanqueo de capitales al ex presidente de Nicaragua y a cinco
personas cercanas, por un monto de 58,2 millones de dólares
desviados del presupuesto de Managua.
En una vista pública que puso fin a una serie de
dilaciones, a partir de maniobras de los abogados defensores de
Arnoldo Alemán, el Juzgado Tercero del Circuito Penal aquí,
presidido por el suplente Adolfo Mejía, adelantó el proceso.
La fiscal De León sindicó al ex mandatario, su
esposa María Fernanda Flores de Alemán, al padre de ésta, José
Antonio Flores; el ex director de Ingresos de Nicaragua Byron Jerez,
su compañera Ethel González, y a la hija de ambos, Valeria Jerez.
Asimismo, solicitó al juez Mejía que los seis
acusados sean llevados a juicio y se dicte prisión preventiva
contra ellos.
En sus atestados, De León argumentó que los fondos
del Estado nicaraguense fueron pasando de una cuenta a otra en los
bancos panameños, hasta que en su mayoría fueron transferidos a
terceros países.
Añadió que entre las transacciones está la más
voluminosa, de 31 millones de dólares, a cuentas de la Tesorería
nicaraguense en dos bancos panameños, de donde fueron desviados a
cuentas privadas, una de ellas de una compañía de la familia
Jerez.
En su intervención, la fiscal fustigó el hecho de
que "el sucio botín" de Alemán y restantes encartados,
haya venido a parar al sistema bancario panameño de un país con
tantos niveles de pobreza como es el caso de Nicaragua.
Por su parte, el Procurador General de Nicaragua,
Alberto Novoa, observador en la audiencia preliminar, indicó a la
prensa que es evidente que el dinero fue extraído del erario
público de Nicaragua y enviado a Panamá.
Lamentablemente aquí se dieron una serie de
transferencias para el blanqueo de capitales del ex gobernante y sus
allegados, puntualizó.
Según documentos probatorios, Alemán, quien estuvo
en el poder de 1997 al 2002, y sus compinches, transfirieron los
58,2 millones de dólares de la Tesorería General de Nicaragua a
una decena de cuentas en bancos panameños, para lo cual emplearon
cerca de 60 sociedades anónimas creadas en Panamá.
El ex presidente de Nicaragua goza en estos momentos
de libertad condicional por razones de salud, luego que en su país
fuera condenado a 20 años de cárcel, por fraude al estado y lavado
de dinero.