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El conocimiento, primer poder del pueblo
MARIELA PÉREZ
VALENZUELA y RENÉ PÉREZ MASSOLA (foto) Enviados especiales
LARA,
VENEZUELA.—Entre decenas de libros y folletos de Educación
colocados sobre su escritorio, la profesora Mirna Víes de Álvarez
analiza con sus colegas el siguiente paso a seguir para el éxito de
lo que se han propuesto como una prioridad: la mayor incorporación
de larenses a la misión Robinson II.
Con orgullo, la
directora de la zona educativa de Lara señala que ese estado, en la
región centro-occidental del país, fue el primero en ser declarado
territorio libre de analfabetismo en Venezuela, y ahora los
esfuerzos se dirigen a lograr un resultado similar en la batalla por
el sexto grado.
Para esta mujer,
vinculada a la docencia, la historia y la política, el nacimiento
de la misión Robinson I significó la consolidación de la
integración cívico-militar y la oportunidad histórica de que las
autoridades y la población larense comprendieran que el primer
poder del pueblo es el conocimiento.
A su vez, dice,
permitió incluir a personas que estaban desarraigadas de la
sociedad, se descubrió que no sabían leer ni escribir, que no
existían, porque carecían de documentación que los reconociera
como venezolanos y medir el nivel de desatención en materia de
salud que obligaba a una cantidad significativa de ellos a
permanecer excluidos.
Mirna Víes no se
arrepiente del paso que dio cuando hace algunos años fue electa
Diputada a la Asamblea Nacional por Lara e interrumpió esa tarea
para cumplir con el compromiso que le asignó, al frente de la zona
educativa, el gobernador del estado, Luis Reyes Reyes.
¿Qué hicimos en aquel
momento?, se pregunta y su primera reflexión es que “sin el
pueblo cubano tendiendo su mano, sin el sacrificio que significó
ayudar al nuestro, yo creo que este país no hubiera logrado
declararse territorio libre de analfabetismo”.
Lo primero era
determinar la cantidad de analfabetos que había en el estado y para
eso se hizo un censo que arrojó que el 9,1 % de la población no
sabía leer ni escribir.
Cuando el Presidente
Hugo Chávez anuncia las misiones educativas, recuerda, muchas
personas enseguida expresaron su interés por incorporarse, pero
también hicimos un trabajo fuerte para convencer a otras de la
importancia de salir del mundo de la ignorancia.
Así, gracias al trabajo
conjunto de cubanos y venezolanos, se alfabetizaron 110 562 larenses
mayores de 15 años, en octubre del 2005, y se logró reducir el
índice de analfabetismo al 0,3 %, pero apenas, dice, comenzábamos.
En un segundo momento
nos propusimos lograr una mayor incorporación a la misión Robinson
II, no solo de aquellas personas que se habían alfabetizado, sino
de muchas otras que por diversas razones no habían concluido la
primaria.
En la actualidad, 40 000
larenses estudian en la Robinson II. Sin embargo, la directora de la
zona educativa de Lara, aunque feliz por lo alcanzado, piensa que
aún queda mucho por hacer.
Mirna Víes precisa que
la misión Robinson también ha beneficiado a otras personas con la
generación de empleos, pues los estudiantes son atendidos por 3 861
facilitadores (ayudan al desarrollo de las clases con el método de
las teleclases), 474 supervisores, 17 coordinadores y un comité
técnico pedagógico. Y recuerda que el saber, el conocimiento del
pueblo, fue siempre un sueño de Bolívar. |