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Intelectuales argentinos convocaron hoy a sus compatriotas a
multiplicar el respaldo al llamamiento internacional Cese la
hipocresía en el tema de los derechos humanos.
En una reunión en el Centro Cultural de la
Cooperación de esta capital, se llevó a cabo la presentación al
público de ese documento, en el que se denuncia la doble moral de
Estados Unidos en la materia.
El llamamiento, lanzado al unísono en varios puntos
del planeta el pasado 14 de marzo, fue introducido aquí por el
politólogo Atilio Borón, secretario ejecutivo del Consejo
Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO).
Borón dió lectura a la denuncia de las violaciones
flagrantes de esos derechos por el gobierno estadounidense con las
conocidas torturas a presos iraquies en la cárcel de Abu Ghraib y
en la base naval de Guantanamo, entre otros actos.
Subrayó que suman más de cinco mil 500 los
firmantes del documento en el mundo y más de 700 en Argentina.
Remarcó la demanda del cierre inmediato de los
centros de detención arbitraria creados por Estados Unidos y el
cese de todas esas flagrantes violaciones de la dignidad humana.
Al respecto, indicó que los intelectuales
argentinos firmantes quieren añadir el reclamo al gobierno nacional
de que cambie su voto en la ONU y rechace cualquier resolución
promovida por Estados Unidos contra Cuba.
La escritora y periodista Stella Calloni exhortó a
los asistentes a unir sus firmas y sus voces para decirle no al
imperio en su desenfrenada carrera por dominar el mundo, porque si
no se le detiene ahora podría ser demasiado tarde.
Las más recientes declaraciones de George W. Bush
de ayer y hoy, centradas en la llamada guerra preventiva, son
muestra clara de que estamos ante un terrorismo de estado mundial,
exclamó.
Reconoció los esfuerzos realizados por todos los
sectores progresistas, pero convocó a asumir claramente que es
urgente hacer mucho más para detener a esa maquinaria infernal.
"No caben ambiguedades, porque ser ambiguo es hacerse
cómplice", remarcó.
El filósofo y profesor universitario León
Rozichner dijo que el terror mediático, de la conciencia y real
ejecutado por el gobierno estadounidense persigue los mismos
objetivos de amedrentar a las masas y atemorizarlas para que no
reaccionen.
Recordó que la experiencia de la actuación de la
última dictadura militar en Argentina y las que gobernaron varios
países de América Latina en un pasado aún reciente es
precisamente esa y nadie debe dejarse engañar.