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XI Feria
Internacional Agropecuaria 2006
Si de toros se trata
René
Castaño
rene.cs@granma.cip.cu
Ocho segundos es el
tiempo que necesita resistir el jinete encima del toro, sin tocar
con su mano libre ni su cuerpo ni el del animal, para obtener el
aval de los jueces más los aplausos del público que asiste al
Campeonato Internacional de Rodeo de la XI Feria Internacional
Agropecuaria de Rancho Boyeros 2006 (FIAGROP).
El coleo es otra modalidad muy difundida en el rodeo.
El encuentro
agropecuario más importante del país agrupa cuatro eventos de gran
significación para el sector: los Campeonatos de Rodeo Nacional e
Internacional, la Muestra Ganadera y la Feria Comercial. En ellos
participan representantes de Venezuela, México, Guatemala, Estados
Unidos, Alemania, España, Holanda, Israel y Cuba.
La Feria, que
finalizará este domingo reúne, entre otras exposiciones, las
relacionadas con el equipamiento tecnológico, las maquinarias
agrícolas, los insumos, productos veterinarios, las carnes y los
embutidos.
Una de las mayores
atracciones de la cita son las demostraciones de los campeonatos de
rodeo. Enlace de terneros, derribo de reses, carrera entre barriles
y espectáculos de escaramuza se incluyen entre las modalidades que
podrán apreciarse este fin de semana. Para hoy, en la jornada de
clausura, está previsto el campeonato infantil Presentación y
Manejo de Animales, a las 10 a.m., y a las 3 p.m., la última
jornada del Encuentro Internacional de Rodeo.
Mucho público ha
acudido al recinto expositivo de Rancho Boyeros, aunque para algunos
estudiantes y trabajadores de institutos y centros laborales
cercanos a la Feria, esta edición no ha alcanzado la calidad de las
anteriores debido, fundamentalmente, a las pocas actividades
colaterales organizadas.
Esa opinión contrasta
con la que Granma obtuvo de varias familias que acudieron allí en
compañía de sus hijos; ellos encuentran en FIAGROP una opción
sana de esparcimiento.
Para Yailín Cruz y
Marcos Pardillo, amazona nacional y jinete de toros,
respectivamente, la Feria es una excelente oportunidad para
demostrar sus cualidades en esta práctica. Ellos se sienten
recompensados con el apoyo y la admiración del público ante tan
difíciles experiencias.
Marcos, de baja estatura
y que debe montar ejemplares de más de 1 000 libras de peso,
comentó que para él esta práctica significa felicidad. "De tan
pequeño que soy me siento grande cuando los monto". |