LA PAZ, 13 de marzo (PL).—
Una solución negociada y amistosa del diferendo argentino-uruguayo
en torno a la construcción en el país oriental de plantas
papeleras contaminantes, alentaron hoy los presidentes de Bolivia y
Uruguay.
Los gobernantes boliviano, Evo
Morales, y uruguayo, Tabaré Vásquez, se refirieron al tema ante
preguntas de los reporteros, en una conferencia de prensa tras la
suscripción de una declaración conjunta que sintetizó la visita
cumplida hoy por el dignatario oriental.
Vásquez aclaró que su actual gira
sudamericana —que continúa hoy mismo en Venezuela— no busca que
los países visitados tomen posiciones en torno al citado diferendo,
sino exponer la posición de Uruguay.
Indicó que el diferendo podrá
solucionarse en la mesa de negociaciones después que cesen los
bloqueos de los puentes entre Argentina y Uruguay, por ciudadanos
argentinos, y las empresas que construyen las papeleras acepten
interrumpir sus trabajos.
Sobre las conversaciones que sobre el
tema en Chile con su colega de Argentina, Néstor Kirchner, aseguró
haber planteado que su país no puede detener la construcción de
las plantas, que está en manos de empresas privadas.
Agregó que expuso a Kirchner que,
además, Uruguay no negocia bajo presión, por lo que demanda el
cese del bloqueo de los puentes, mientras que su interlocutor pidió
que las empresas suspendan los trabajos, para facilitar la
negociación.
Morales precisó que su gobierno no
toma posición en el diferendo, y considera que los países
latinoamericanos tienen la obligación de superar las dificultades
en sus relaciones, mediante el diálogo como mejor camino y expresó
la seguridad de que el problema argentino-uruguayo es coyuntural y
será resuelto.
De otro lado, Tabaré Vásquez opinó
que el Mercado Común del Sur (Mercosur) —del que Uruguay es
miembro pleno y Bolivia asociado— no atraviesa un momento feliz,
en alusión a las dificultades entre las países integrantes.
Agregó que el grupo es todavía un
acuerdo simplemente comercial y arancelario, y planteó que la
integración debe avanzar de esa etapa de competencia a la
complementariedad económica.
Tras reivindicar el derecho de su
país a firmar acuerdos comerciales con otros países y regiones,
subrayó que el Mercosur es una prioridad estratégica para Uruguay.
Señaló que como nación pequeña
necesita de la integración, más allá del problema de las
papeleras con Argentina o del planteado en torno al acceso del arroz
uruguayo a Brasil.
Por otra parte, en un breve discurso
al firmar la declaración conjunta, Vásquez indicó que los países
de América Latina viven una etapa histórica en la que sus
gobiernos enfrentan el desafío de encontrar el camino de la
justicia social y la adecuada distribución de la riqueza.
Planteó la necesidad de darle
dignidad a la vida a los pueblos de la región y elaborar proyectos
integración que contemplen sus necesidades.
El visitante propugnó retomar el
mensaje de los héroes independentistas, que fueron derrotados pero
no vencidos, pues su pensamiento sigue vigente en la lucha por la
dignidad y la justicia social de los países del área, según
expresó.
Invitó además al presidente
boliviano a visitar Uruguay, lo que fue aceptado por Morales, aunque
la fecha del viaje está pendiente de coordinaciones.
El presidente anfitrión expresó
respeto y admiración por el presidente uruguayo, e indicó que su
presencia alienta la lucha iniciada en Bolivia contra la pobreza y
la exclusión.
Destacó que, bajo el gobierno de
Vásquez, un país pequeño como Uruguay rescata la unidad
latinoamericana para buscar la igualdad y la justicia, y llamó a
que los dos países trabajen juntos por cambiar la historia de la
región.