CARACAS, 1 de marzo (PL).—
Venezuela inició hoy un programa de reducción de deuda externa con
la recompra de bonos Brady por 699 millones de dólares, como parte
de un proceso para disminuir en 15,2 por ciento las obligaciones
externas.
El ministro de Finanzas, Nelson
Merentes, precisó en rueda de prensa que a fines de año la deuda
del país sudamericano pasará de 31 mil 73 millones de dólares a
26 mil 384 millones.
La estrategia incluye la recompra de
bonos Brady 2020 por tres mil 900 millones de dólares y la
cancelación anticipada de 700 millones de dólares de préstamos
bilaterales y multilaterales, incluyendo 243 millones de dólares al
Banco Mundial.
Los expertos venezolanos consideran
posible limitar la carga de la deuda en los próximos años al 25
por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), que en 2005 tuvo un
crecimiento del 9,4 por ciento.
El programa está sustentado en el
buen desempeño de la economía venezolana, que viene creciendo
sostenidamente. Entre los índices más auspiciosos los
especialistas resaltan la expansión del sector no petrolero,
resultado de un política de diversificación.
Esta proyección se basa en el
programa de "siembra petrolera" del gobierno de presidente
Hugo Chávez, dirigido a la inversión en el desarrollo y programas
sociales de los ingresos del país, que produce diariamente 3,3
millones de barriles de hidrocarburos.
La propuesta de las autoridades es
convertir a Venezuela, quinto exportador mundial de petróleo, en
una nación financieramente independiente y productora y exportadora
de bienes procesados y no sólo de materias primas.
Merentes también confirmó la compra
de bonos de la deuda Argentina por dos mil 500 millones de dólares,
de los cuales ya se vendieron mil 100 millones de dólares, con una
ganancia de 75 millones de dólares.
El ministro venezolanos de Finanzas
apuntó que la compra se hace en estrecha coordinación con
Argentina, pues a ninguno de los dos países conviene un proceso
desordenado de compra-venta.