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La sequía no es cosa
del pasado
En Camagüey
continúa la construcción de obras hidráulicas emergentes para
mitigar los efectos de ese fenómeno climatológico. La provincia se
encuentra en régimen de sequía moderada. A pesar de tal
situación, la economía del territorio crece
SILVIA BARTHELEMY y
MARNIE FIALLO
"Lo
que le cuente es poco, imagine que los pastos estaban todos secos,
mucho más que ahora, y yo andaba como loco con las vacas, monte
adentro, buscando dónde darles de comer y beber. Mis vecinos casi
perdieron la cosecha de su finquita, pues la poca agua que había
tenían que utilizarla en los quehaceres de la casa. La sequía nos
ha tenido a todos tristes, ha sido dura, muy dura.''
La estación de la Presa Máximo bombea diariamente 550 litros de agua por segundo, aproximadamente el 50% de los que consumen los habitantes de la ciudad de Camagüey.
Así resume Justo
Gómez, campesino ganadero de Camagüey, algunos de los avatares de
la intensa sequía de los últimos 10 años en Cuba, la cual afectó
considerablemente a esa provincia, declarada el territorio del país
con la situación más grave de déficit de agua (una buena parte de
las presas agotadas en toda la nación se localizaron en Camagüey,
y más de 400 000 personas fueron perjudicadas por la carencia de
ese recurso).
Después que nuestro
país vivió la afectación más severa de su historia por ese
fenómeno climatológico (2002-2004), con los aguaceros del pasado
año, principalmente los del mes de octubre, parecía que se iban a
recuperar los 52 embalses del territorio.
En la actualidad estos
se encuentran a casi el 40% de sus capacidades totales (llegaron a
disminuir sus volúmenes de llenado al 17%), y las 12 presas
destinadas al abastecimiento de la población están al 34% de sus
posibilidades. Hoy la provincia se encuentra en régimen de sequía
severa.
Las lluvias son la
fuente segura para nutrir de agua dulce esas cuencas hidrográficas,
y los registros indican que las precipitaciones continúan
comportándose por debajo de los promedios históricos: la sequía
no es cosa del pasado.
El territorio agramontino fue declarado como el de mayor déficit de agua en el país.
Para mitigar tal
situación, garantizar el abasto de agua a la población, ser más
eficientes a la hora de usarla y no detener la producción de los
principales renglones económicos, desde finales del año 2000 en
esa provincia del oriente del país se han adoptado medidas y
ejecutado importantes inversiones a corto, mediano y largo plazos.
Construcción de nuevas
conductoras para el trasvase del líquido, perforación de 4 000
pozos, rehabilitación de redes de distribución, instalación de
464 bombas manuales y 12 puntos de distribución, y activación de
cuatro fábricas de pienso para asegurar la alimentación de las
reses, han sido algunas de estas respuestas.
ALTERNATIVAS VS.
SEQUÍA
A principios de este
año comenzó a funcionar una importante obra hidráulica: la
Estación de Bombeo y Conductora de la Presa Máximo, la que se
enlaza mediante 18,2 kilómetros con la Conductora de la Presa
Cubano-Búlgara y abastece a más de 260 000 consumidores de la
ciudad de Camagüey, una de las más castigadas por el fenómeno
climatológico (30 000 habitantes durante el periodo de intensa
sequía vieron reducidos sus consumos de agua de 1 200 litros por
segundo a 350).
En diálogo con Granma,
Rafael Vázquez, subdelegado de inversiones del Instituto de
Recursos Hidráulicos de Camagüey, destacó que la nueva
instalación, construida en tan solo nueve meses, es la quinta
fuente de abasto de agua superficial para la población del
municipio cabecera de la provincia y garantiza actualmente el bombeo
de 550 litros de agua por segundo, aproximadamente el 50% de lo que
diariamente consumen los habitantes de la capital agramontina.
La Presa Máximo en
estos momentos cuenta con 63 millones de m3 de agua y su volumen
total de llenado es de 70.
Anualmente debe bombear
mediante sus siete estaciones (dos de ellas de reserva) 17 millones
de m3, lo que al decir de Vázquez garantiza de forma continua e
ininterrumpida, aunque no llueva, dos años de abastecimiento de
agua para la ciudad de Camagüey, pronóstico que tiene en cuenta,
precisa, las pérdidas por evaporación y filtración.
Otras inversiones
importantes se acometieron en la provincia como las estaciones de
bombeo de la Presa La Palaya, que abastece a la ciudad de Nuevitas y
al polo turístico de Santa Lucía; y la de la Presa Tínima, que a
inicios del 2004 comenzó a abastecer a la ciudad cabecera.
También fueron
renovadas las redes internas del poblado de San Miguel Viejo, en
Guáimaro; se rehabilitó la conductora existente entre el municipio
cabecera de la provincia y la Presa de Pontezuela, y se montaron
nuevos equipos para la estación de bombeo de ese envalse.
En estos momentos
trabajan en la terminación de la conductora de 24,1 kilómetros de
largo en los pozos de La California, en Lugareño, la que
abastecerá al municipio de Nuevitas. Este año está prevista la
construcción de la conductora de 30,1 kilómetros de San Antonio a
Florida, al sur de la provincia, para abastecer las cabeceras
municipales de Florida y Céspedes.
Otra de las prioridades
de trabajo es la rehabilitación y construcción de redes de
distribución, inicialmente en los municipios de Camagüey, Florida
y Nuevitas, para minimizar la pérdida de agua (estiman que el 40%
de la que es suministrada se pierde por esta vía).
En opinión de Vázquez,
con las estrategias adoptadas y las que se proyectan, la provincia
estará en condiciones de aminorar los daños de la sequía; aunque,
precisa, lo más importante es mantener la conciencia del ahorro que
ha logrado la población, para así darle al agua un uso cada vez
más eficiente.
LA SEQUÍA APRIETA,
PERO...
La economía de la
provincia de Camagüey, al cierre del 2005 reportó un crecimiento
del 2% y su producción mercantil fue de 1 347 millones de pesos,
una de las más altas de los últimos años, informa Isnel Pérez,
vicepresidente del Consejo de la Administración del Poder Popular
que atiende los programas económicos del territorio.
A pesar de ser una
provincia netamente ganadera y agrícola —dos sectores muy
golpeados por la sequía—, otros renglones de la economía como el
Transporte, la Industria Sideromecánica, Informática y las
Comunicaciones sobrecumplieron sus planes de producción y
contribuyeron a los resultados generales alcanzados el pasado año.
En Camagüey, además,
se cumplieron las exportaciones, las cadenas recaudadoras de divisa
satisficieron sus planes de ventas, y el turismo aportó cerca de 30
millones de ingresos con una mayor eficiencia, logros que hicieron a
la provincia merecedora de reconocimientos en la Emulación Nacional
por el 26 de Julio.
El año 2006 debe ser
mejor, afirma Isnel Pérez, pues nos hemos preparado mejor para
enfrentar los daños que la sequía pueda continuar ocasionando. Las
medidas adoptadas en la agricultura, como por ejemplo el sistema de
regadíos a un mayor número de hectáreas sembradas con cultivos
varios, y la siembra de plátanos por el sistema extradenso, deben
lograr una mejor cosecha. También se han adaptado los planes de
producción de la zafra azucarera.
En Camagüey todo ha
habido que reajustarlo a condiciones excepcionales de una realidad,
que al parecer la sequía no quiere abandonar. |