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Clásico Mundial
El sintético no será un problema
Jugadores cubanos
opinan sobre el tema. Michel: "Hay que jugar un poco atrás"
SIGFREDO BARROS
sigfredo.bs@granma.cip.cu
Para muchos aficionados
resultó toda una sorpresa: el estadio puertorriqueño Hiram Bithorn
está cubierto por una superficie sintética. Sorpresa, por cuanto
muchos recuerdan el partido jugado allí por un equipo cubano en el
verano de 1993 y, en aquel entonces, el terreno era de yerba.
En el sintético no hay mal bounce, afirma Michel Enríquez.
Sucedió que, años
después, un equipo de Grandes Ligas, los Expos de Montreal,
tratando de escapar a una crisis económica por la falta de interés
de la afición de esa ciudad canadiense, escogió a Puerto Rico como
una sede alternativa (algo que estaba condenado al fracaso, como
ocurrió) y los directivos decidieron dotar al Bithorn de terreno
sintético, un estadio insignia donde se desarrollaron ceremonias de
inauguración y clausura de Juegos múltiples.
¿Será una dificultad
extra para los peloteros cubanos que asistirán al Clásico Mundial?
Nadie mejor que ellos para responder.
Eduardo Paret:
Para muchos de nosotros no es nada nuevo. Personalmente jugué
varios partidos en ese tipo de terreno cuando el Mundial
Universitario, efectuado en 1995 en la ciudad japonesa de Fukuoka,
donde el terreno era de ese material. Y, más recientemente, antes
de los Juegos Olímpicos de Atenas, estuvimos en Japón para
efectuar algunos partidos de preparación desarrollados en el Tokio
Dome, donde también el terreno es sintético.
Michel Enríquez:
Paret tiene razón, no es nada nuevo. Esa superficie tiene dos
cualidades: el bote de la pelota es muy rápido y se hace necesario
tener buenos reflejos. Pero, al mismo tiempo, no hay mal bounce, es
decir, la pelota no salta de buenas a primeras. Es mejor jugar en
sintético que en un lugar lleno de piedras y huecos.
Yuliesky Gourriel: Sí,
es cierto, la pelota rebota muy rápidamente. En tercera base, por
ejemplo, hay que jugar un poco atrás, pues lo que sale por esa
posición son verdaderos metrallazos. Pero, como decía Michel, no
existe la posibilidad de un mal bounce. La adaptación no resulta
difícil, ese no será problema alguno en el Clásico para nosotros,
los jugadores de cuadro. No se va a ir nada por ahí. |