En Cuba

Cero grado quizás, pero ¿nevar? 

Orfilio Peláez
pelaez@granma.cip.cu

Para beneplácito de quienes gustan de los abrigos, en Cuba hemos tenido una primera quincena de febrero con predominio de condiciones invernales durante buena parte de los días transcurridos, principalmente en el occidente y centro del archipiélago.

Así por ejemplo la madrugada del martes fue notablemente fría con el registro más bajo de 6,4oC, ocurrido en Indio Hatuey, Matanzas, seguido de los 6,5 en Jovellanos. Mientras ayer miércoles Bainoa reportó 6,5, Indio Hatuey, 6,7; Tapaste, 8,5; Bauta, 8,6 y Melena del Sur, 8,8.

Como bien expresa el doctor Ramón Pérez Suárez, jefe del Centro del Clima del Instituto de Meteorología, esos reportes son típicos de esta época, pues si de frío se trata es oportuno decir que febrero es casi una copia fiel de enero al ser insignificante la diferencia existente entre los respectivos valores mensuales de temperatura media (22,9 frente a 22,7oC).

Incluso, desde 1951 a la fecha, el mes más frío reportado en Cuba ha sido el de febrero de 1958, que tuvo una temperatura promedio de solo 19,8oC, mientras el actual récord nacional absoluto de mínima es de 0,6oC, y se estableció en el poblado habanero de Bainoa el 18 de febrero de 1996, afirmó Pérez.

De forma consecutiva en los años 2001, 2002, 2003 y 2004, febrero se comportó bastante cálido con temperaturas medias de 24 o más grados, para nuevamente hacer valer su condición de mes frío en el 2005 y ahora en el 2006.

Aunque la tendencia general del clima es hacia el calentamiento, de ningún modo ello significa que no tengamos años con inviernos crudos, y en el caso específico de Cuba hasta pudiera haber cero grado en algún momento, como lo demuestra la propia primacía de 0,6, en Bainoa y el 1,0 grado, reportado en el central Puerto Rico Libre, en Unión de Reyes, el 21 de enero de 1971, ocasión en que los campos de caña amanecieron cubiertos por escarcha, señaló.

Pero observaciones hechas por el sabio Andrés Poey y Aguirre (1825-1919), precursor de la meteorología científica en Cuba, sugieren que en nuestro archipiélago pudieron ocurrir en épocas pasadas temperaturas inferiores a las del récord vigente.

En un trabajo investigativo sobre la obra de este ilustre pensador, escrito por el meteorólogo Roberto Ortiz Héctor, fallecido hace unos años y al que se le entregó recientemente con carácter póstumo el Premio Nacional de esa disciplina, aparecen una serie de observaciones hechas por el barón Alejandro de Humboldt durante su visita a Cuba en 1800, referentes a heladas de varias líneas de espesor vistas en las cercanías de La Habana, con temperaturas muy próximas o iguales a cero grado.

Poey comenta también el notable invierno de 1845 que produjo escarcha en las afueras de ¡Santiago de Cuba!, y dice, además, que en San Diego Núñez, a 28 leguas de La Habana, "se congeló el aceite del alumbrado".

Lo más inaudito de sus apuntes, es que cita el caso de una posible nevada al expresar que en enero de 1852 había visto caer nieve en la cima de una montaña en Pinar del Río.

En las condiciones de hoy, explica el doctor Ramón Pérez, este fenómeno solo pudiera darse bajo situaciones meteorológicas muy excepcionales porque para que los copos de nieve lleguen a la superficie sin derretirse, la temperatura debe estar por debajo del punto de congelación, y en su avance hacia nuestro país los frentes fríos activos que provocan las nevadas en Norteamérica, son modificados por el aporte de calor de las aguas del Golfo de México y el Estrecho de la Florida.

 

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