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Parten hacia Cuba victimas del terremoto en Pakistán
Regresan los primeros
médicos cubanos que acudieron a prestar la ayuda solidaria
Juvenal
Balán: Texto y
fotos, Enviado especial de Granma
Un pequeño grupo de
seis niños, dos muchachas y seis hombres, víctimas del terremoto
del pasado 8 de octubre en Paquistán, partieron a bordo de un IL-62
de Cubana de Aviación hacia Cuba con el objetivo de recibir una
prótesis y concluir el tratamiento de rehabilitación comenzado en
hospitales de campaña cubanos ubicados en la zona del desastre, en
el norte del país.
Catorce víctimas del devastador terremoto del 8 de octubre en Paquistán recibirán sus prótesis en Cuba.
También se trabaja en
el próximo montaje de un taller especializado en una instalación
médica de campaña cubana en Abbottabad, que incrementará el
número de beneficiados.
En los momentos actuales
más de 80 pacientes se rehabilitan con los medios técnicos y con
la ayuda de un grupo multidisciplinario integrado por ortopédicos,
psicólogos, psiquiatras y fisioterapeutas.
En el mismo vuelo
regresaron a Cuba los primeros 74 colaboradores del Contingente
Internacional Henry Reeve que arribaron a tierra paquistaní a los
ocho días de ocurrido el desastre a brindar su ayuda solidaria.
Abrazos, apretones de
manos, lágrimas en los ojos de muchos de los choferes paquistaníes
que bajo las inclemencias del tiempo, junto a los doctores Miranda y
Reemberto, se encargaron del avituallamiento de los hospitales.
Las doctoras cubanas en Balakot hicieron historia escalando montañas, mochila al hombro, para llevar salud y vida a los necesitados. Ahora regresan a la Patria con el deber cumplido.
Alfredo y sus
especialistas en Medicina General Integral, quienes desafiando el
peligro, mochila verde olivo al hombro, cargada de medicamentos,
surcaron las altas elevaciones de Balakot, para atender a las
víctimas, a solo unos días del devastador desastre. Aun los
militares paquistaníes de la región recuerdan con admiración la
valentía, entereza y amor de las mujeres de bata blanca.
También regresaba Mario
con su brigada, quienes en los primeros días enfrentaron su labor
en los hospitales militares de Rawalpindi y concluyeron su misión
en Attar Shisha, donde dejaron una huella de cariño y amor entre la
población que recibió sus servicios. Ahí estaba la avileña
Míriam, quien realizó más de un parto y ya su nombre también se
le puso a una recién nacida.
Ahora Almanza, Gerardo y
Amaury avanzan por la escalerilla. Hace unos minutos por la misma
descendió una vez más Juan Carlos y Janielka, quienes regresaban
orgullosos de su participación en el Foro Social Mundial en
Venezuela. Todos pertenecen a un mismo colectivo que también
comenzó su ayuda en los hospitales militares de Rawalpindi,
continuó en Hattian Bala haciendo maravillas en las intervenciones
quirúrgicas de urgencia con los medios indispensables y concluyó
poniendo muy en alto el nombre del hospital de campaña cubano en
Muzaffarabad. |