WASHINGTON, 13 de febrero (PL).
— Los estrategas del Pentágono preparan un golpe coheteril para
acabar con el programa nuclear iraní, pese a que las autoridades de
Teherán insisten en que sus actividades atómicas tienen fines
pacíficos, trascendió hoy.
Según el sitio digital del Daily
Telegraph, el mando militar estadounidense define los blancos y
evalúa los medios de combate que utilizará, entre los cuales se
incluye el lanzamiento de cohetes cruceros desde submarinos.
Oficiales de alto rango del
Pentágono y del Comando Central están en contacto con la oficina
del secretario de Defensa Donald Rumsfeld, para tener listo el plan
de acción, a aplicar en caso de que se consideren fallidas las
presiones diplomáticas contra Irán.
El golpe aéreo sorpresivo incluiría
el empleo de bombarderos estratégicos B-2, cada uno con capacidad
para transportar unos 18 kilogramos de bombas de precisión, señala
el sitio en Internet del periódico británico.
De acuerdo con el Daily Telegraph,
las naves despegarían de una base aérea en Missouri, y serían
reabastecidas de combustible en el aire.
En días recientes, expertos citados
por el diario The Times aseguraron que Estados Unidos tiene la
capacidad de destruir una docena de instalaciones en Irán,
calificadas de sitios nucleares.
El dispositivo norteamericano lo
conforman las bases aéreas establecidas al oeste de Afganistán, al
este de Iraq, en Turquía, Qatar y el sur de Omán.
Además, un grupo de batalla de
portaaviones desplegado en el Golfo Pérsico, con naves
caza-bombarderos artilladas con proyectiles crucero del tipo
Tomahawk.
No obstante, las fuentes citadas
coincidieron en que a Washington no le resultaría fácil una
campaña aérea contra los iraníes, quienes se han preparado para
hacer frente a una agresión armada.
Según el teniente coronel (retirado)
Sam Gardiner, de la Fuerza Aérea estadounidense, los ataques
aéreos iniciales contra Irán podrían durar menos de una semana,
pero ello sería sólo el principio.
Luego de neutralizar los objetivos
nucleares, el Pentágono tendría que golpear otros blancos, que se
estima son unos 125, entre ellos bases de la aviación y los
submarinos, opinó Gardiner.
Pese a estos criterios, otras fuentes
consultadas por The Times aseguraron que acciones de esta naturaleza
generarían un nuevo conflicto en el Medio Oriente.