MADRID, 13 de febrero (PL).
— La Audiencia Nacional notificó hoy a la familia de José Couso,
el camarógrafo español muerto en Iraq por tropas de Estados
Unidos, que fue denegada la petición de la justicia española de
interrogar a sus asesinos.
El joven camarógrafo fue fulminado
por la dotación de un tanque conducido por el sargento Thomas
Gibson; el capitán Philip Wolford y el teniente coronel Philip de
Camp, de la Tercera División de Infantería Acorazada del ejército
estadounidense.
Los soldados dispararon con pleno
conocimiento de causa contra la ventana del Hotel Palestina de
Bagdad desde donde Couso y otros periodistas filmaban y reportaban
la invasión militar.
Su mamá María Isabel Permuy tuvo la
desagradable experiencia de verlo morir casualmente mientras veía
un noticiero de TV en Madrid porque él y sus amigos filmaron gran
parte del proceso.
El departamento de Justicia
respondió así a la Comisión Rogatoria enviada en junio de 2005
por el titular del Juzgado Central de Instrucción de la Audiencia
Nacional española, Santiago Pedraz, en la que pedía tomar
declaración a los tres soldados en suelo estadounidense.
En su respuesta, las autoridades
judiciales rechazan la jurisdicción española e insisten en una de
las versiones dadas por el ejército estadounidense para justificar
el asesinato de Couso y eludir saldar cuentas con la justicia
hispana.
Aseguran que fue en respuesta al
fuego enemigo, como determinó unilateralmente en un informe el
Estado Mayor del ejército estadounidense que dirigía la invasión
de Iraq, aún cuando los periodistas que estaban en el hotel han
desmentido esa falacia.
La negativa supone un incumplimiento
claro del Tratado de Asistencia Judicial en Materia Penal y
justifica la decisión de Pedraz de emitir una orden de busca y
captura internacional contra Gibson, Wolford y de Camp, para su
extradición a España.
Dicha orden fue emitida a mediados
del pasado mes de octubre después que el magistrado español
constatara la nula cooperación de las autoridades estadounidenses
para esclarecer la muerte de Couso.
El interrogatorio de los tres
militares era una de las diligencias cuya práctica había
solicitado la familia en la querella presentada ante la Audiencia
Nacional a finales de mayo de 2003.
Couso falleció el 8 de abril de
2003. En el ataque al hotel también murió otro camarógrafo, Taras
Protsyuk. Se sabe que el Gobierno de Estados Unidos quiso bombardear
también la sede de la televisora Al Jazeera.