El sistema latinoamericano de
cooperativismo se enfrenta a retos que hacen peligrar su esencia,
ante lo cual el movimiento traza estrategias para enfrentarlo.
Uno de los riesgos frente a los que
lucha la Red Latinoamericana de Cooperativismo es el de la
supervisión y control de instituciones financieras nacionales y
extranjeras promovida por gobiernos de varios países de la región.
Durante una reunión de esa
organización, en actividad colateral del VIII Encuentro
Internacional de Economistas sobre la Globalización y Problemas del
Desarrollo, que celebra hoy su segunda jornada en La Habana, el
cubano Alberto Rivera, presidente de la Red, expresó que el momento
precisa de redimensionar las relaciones Estado-cooperativa.
En muchos lugares se está perdiendo
la esencia de estas asociaciones por el mercantilismo, afirmó.
Dijo que en Cuba el Estado mantiene
una estrecha colaboración con las cooperativas agropecuarias, con
programas de ayuda y líneas de créditos para sus producciones,
entre otras ventajas.
Por su parte, Narciso Vargas, de
República Dominicana, alertó de tendencias regulatorias del Fondo
Monetario Internacional (FMI) al movimiento.
Ejemplificó con su país, donde el
gobierno pretende que esas agrupaciones estén bajo el control y la
supervisión de organizaciones financieras.
Recordó la crisis bancaria de 2003
en esa nación caribeña, ocasión en que ninguna cooperativa
quebró por su estructura en función de los asociados y de la
sociedad donde actúan.
Para Ramón Peña, del ejecutivo de
la cooperativa Hondopalma, de Honduras, dedicada a obtener aceite de
palma, la intervención del Estado debe dirigirse a combatir la
pobreza, y para ello dijo que lo importante radica en incentivar la
producción en el país, no frenarla.
En Hondopalma, a 50 kilómetros de
San Pedro Sula, segunda ciudad de esa nación centroamericana,
existe un hospital para atender a los integrantes de la cooperativa
y de la comunidad de la zona, de cinco mil habitantes.
Peña, en declaraciones a la AIN,
elogió el desempeño de dos médicos internacionalistas cubanos que
desde hace tres años laboran en el centro asistencial.
Son muy dedicados a su profesión y
los pobladores se sienten agradecidos por su trabajo, expresó. (AIN)