|
Las provocaciones de
la Sección de Intereses ultrajan la memoria y el espíritu del
Doctor King
Declaración de las
Organizaciones Sociales cubanas leída por el Rev. Raúl Suárez
Ramos
Sean
mis primeras palabras para hacer llegar a la familia King a nombre
de nuestro pueblo, sus Iglesias y sus organizaciones sociales, la
más profunda solidaridad por la ausencia física de quien fuera,
muy unida a su esposo, una profetiza de la justicia, de la igualdad
y la plena dignidad de todos los seres humanos. Me refiero a Coretta
King, viuda del Dr. Martin Luther King, hijo.
En una de las grandes
marchas del pueblo cubano contra el terrorismo, pedí a las
autoridades cubanas participar, unido con los familiares de las
víctimas del criminal sabotaje al avión de Cubana de Aviación en
el año 1976. Marché entre dos personas a quienes admiro como
cubano y como pastor: Iustino di Celmo, padre de Favio, e Iraida
Malverti, la mamá de los hermanos Cremata. Lo hice, porque yo no he
sido un simple pastor de una congregación bautista en Marianao, he
sido y seré hasta el final, pastor de mi pueblo, y como director
del Centro Memorial Dr. Martin Luther King, hijo, institución
activa en la sociedad civil cubana, a nombre de la cual quiero
expresarme en esta tarde:
En primer lugar,
las provocaciones de la Sección de Intereses de Estados Unidos en
Cuba ultrajan la memoria y el espíritu de la filosofía del Dr.
King por la cual dio su vida; además, no representan el sentir de
todo el pueblo norteamericano. Puedo leer muchísimas resoluciones
de las Iglesias históricas y cartas de hombres y mujeres, no
aislados y aisladas, sino de personalidades que representan a
grandes comunidades religiosas y no religiosas del país. Por
ejemplo, el Presidente y Primado de la Iglesia Episcopal de los
Estados Unidos, The Most Reverend Frank T. Griswold. En carta
dirigida al Obispo de su Iglesia en Cuba, anuncia su próxima e
inmediata visita pastoral a Cuba, entre otras razones, señala que
está consciente que las últimas medidas de la actual
Administración de su país acrecientan como nunca antes el impacto
negativo del bloqueo estadounidense contra el pueblo cubano.
Manifiesta que en esta visita tendrá la oportunidad de dejar bien
claro ante la opinión pública el rechazo y la histórica
oposición de su Iglesia al bloqueo y escuchar a la comunidad
cristiana cubana cómo afecta a las familias estas medidas
represivas y éticamente inadmisibles.
He sido informado sobre
la carta recién enviada por el Consejo Nacional de Iglesias de
Cristo de Estados Unidos dirigida a la Secretaria de Estado, Sra.
Condoleeza Rice, exigiendo honestidad y consecuencia con la justicia
de su país en el caso de los cinco prisioneros cubanos en cárceles
norteamericanas; sin tener en cuenta los criterios del Grupo de
Trabajo de las Naciones Unidas sobre las Detenciones Arbitrarias,
del fallo de los tres honestos y consecuentes jueces de la Corte de
Apelaciones del Onceno Circuito de Atlanta y los pronunciamientos de
Amnistía Internacional. Y jamás podrá afirmarse, que estas
personas y sus organizaciones han sido fabricadas, organizadas y
financiadas por el Gobierno cubano.
No puedo pasar por alto,
la actitud que durante quince años ha mantenido la organización de
inspiración cristiana, Pastores por la Paz. Pastores por la Paz ha
dado testimonio ante todo nuestro pueblo de lo que realmente
significa amar al prójimo, y mucho más, su aprecio bien definido
por la obra humanista y solidaria del pueblo cubano. Esto quedó
bien claro, desde la primera Caravana de Amistad Cuba-Estados Unidos
en el año 1992, cuando el Rev. Lucius Walker dijo a pulmón lleno: "Aquí
estamos, no porque Cuba nos necesita, sino porque el mundo necesita
a Cuba". Y todo este gesto de solidaridad cristiana se ha realizado
a pesar de las históricas y presentes amenazas del Departamento del
Tesoro, y de la extrema derecha cubano-americana de la Florida,
especialmente a partir de la última Caravana de Amistad
Cuba-Estados Unidos.
En segundo lugar,
acabo de leer un artículo del amigo norteamericano, Saúl Landau,
en el cual levanta una vez más su voz profética contra la falta de
coherencia y consecuencia del actual presidente de Norteamérica.
Por la presión del tiempo, hago las siguientes citas muy concretas:
Los terroristas parecen
necesitar amigos con dinero que puedan comprar a funcionarios
corruptos.
La presencia de Posada
como saboteador y asesino sin que sea acusado es el epítome de la
doble moral.
Bush sigue repitiendo: "Soy
un presidente de tiempo de guerra" para justificar su ampliación de
poderes. Pero ¿qué ha hecho el presidente con un terrorista entre
nosotros?
Los medios también
ignoraron las implicaciones de la negativa de Bush a la petición de
extradición de Posada por parte de Venezuela. Al hacerlo, él puso
en peligro varios tratados de extradición con los que él
supuestamente cuenta para su guerra al terrorismo. Es más,
utilizando el caso Posada como antecedente, otros países podrían
seguir el ejemplo de EE.UU. y rehusar las peticiones de extradición
que EE.UU. hiciera, y declarar que terroristas bien conocidos
sencillamente entraron ilegalmente a su país.
Como explica el abogado
de asuntos migratorios José Pertierra, "Si un inmigrante
indocumentado no puede ser reportado en un período razonable de
tiempo, debe ser puesto en libertad". Pero, advierte Pertierra, los
terroristas "están exentos de esta regla. Es por eso que el
gobierno ha evitado cuidadosamente utilizar la palabra `terrorista'
en el caso de Posada Carriles."
Mientras tanto, Osama y
George continuarán jugando al "terror", el nuevo juego en el que el
propio mundo se convierte en tablero y personajes como Posada son
simples peones o piezas simbólicas, como las del viejo juego de
Monopolio. (Hasta aquí Saúl Landau).
No hay que ser muy agudo
para darse cuenta de que Posada Carriles ha sido obediente, hace
mucho y sabe mucho, y hay sobradas razones para sospechar que se
trata de un chantaje. Todo este episodio a la luz de la Biblia, es
muchísimo más que un juego. La Biblia dice: "La Paga del pecado es
muerte" (Romanos 6:23). Así dice el profeta Isaías: ¡Ay de los
que a lo malo dicen bueno y a lo bueno malo; que hacen de la luz
tinieblas y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce y lo
dulce por amargo" (Isaías 5:20).
En tercer lugar,
tuve el privilegio de encontrarme recientemente y abrazar y
solidarizarme con la señora Cindy Sheehan, darle un beso y desearle
la bendición del Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo. Y
susurrarle al oído las siempre vigentes palabras de Jesús de
Nazaret: "Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia y
trabajan por la paz, porque ellos y ellas serán saciados y llamados
hijos de Dios". (Evangelio Según San Mateo, en el Sermón del
Monte).
Entonces recordé las
palabras del Dr. Martin Luther King, hijo, en el año 1967, palabras
que lo llevaron a ser víctima de la bala asesina el 4 de abril, en
Memphis, Tennessee. En su denuncia pública a la Guerra de EE.UU.
contra Vietnam, afirmó:
Tomaban a los jóvenes,
que en nuestro país habían sido rechazados por su propia sociedad,
y los enviaban a ocho mil millas lejos, a fin de que garantizasen en
el Sudeste de Asia unas libertades que no habían conocido en el
Sudoeste de Georgia o al Este de Harlem. Y de esta manera nos hemos
sorprendido por la cruel ironía de ver en la televisión a los
jóvenes blancos y a los jóvenes negros luchar, matar y morir codo
a codo en nombre de una nación que no ha sido capaz de dejarlos
estudiar codo a codo en las mismas escuelas. Les contemplamos unidos
por una solidaridad brutal; los vemos incendiar juntos las cabañas
de una pobre aldea, pero en cambio no pueden vivir en Detroit en un
mismo bloque de viviendas. Y yo no podía permanecer en silencio
viendo la crueldad con que se utiliza la vida de los pobres... Las
preguntas y quejas de estos jóvenes me llegaron al corazón, y
entonces comprendí que no podría volver a levantar la voz a favor
de los oprimidos de los "gethos'' si antes no denunciaba claramente
la escandalosa máquina de violencia que llena al mundo: esta
máquina que es, precisamente, mi propio Gobierno.
Sabemos perfectamente
que en los Estados Unidos no hay democracia alguna para su pueblo, y
que cuando vuelvan a sus hogares vivirán nuevamente una existencia
de ciudadanos de segundo orden, aunque regresen con el pecho
cubierto de medallas otorgadas a su heroico comportamiento. (El
Clarín de la Conciencia, p. 31)
Por amor a aquellos
muchachos... (Soy una voz en el desierto) (El Clarín de la
Conciencia, pp 45-47)
Y con él, por amor a
las madres y padres de EE.UU. y a sus hijos en Iraq, decimos:
''La guerra de Vietnam
(hoy la guerra de Iraq) no es otra cosa que el símbolo de una
enfermedad norteamericana que consume el espíritu de nuestro
país''.
(Citas tomadas del
Clarín de la Conciencia, pp. 31, 45-47).
Apelación final
Finalmente,
ustedes han hecho sufrir mucho a mi pueblo, y los incidentes en la
Ciudad de México es una evidencia más de que ustedes incrementan
cada día la escalada de agresiones contra Cuba. Todo, basado en la
diabólica filosofía de que el fin justifica los medios, como lo
han hecho y lo hacen con otros pueblos. En el caso de Cuba, nuestras
limitaciones, sufrimientos y muerte a la luz de la ética martiana y
del evangelio de Jesucristo significan ciento treinta y ocho años
de lucha, de resistencias y de aferrarnos a la terquedad de la
esperanza para construir una sociedad cada vez más justa y humana;
y a la vez se hace redentor, por esa razón tremendamente ética y
humana, en lugar del odio, el resentimiento, el fanatismo, la
venganza y las raíces de amarguras, nuestro pueblo ha sido, es y
será, el ejemplo más noble de la solidaridad a favor de la vida. Y
esa solidaridad siempre a favor de la vida, no lo olviden, es el
más preciado logro de la Revolución cubana. ¡¡¡Gracias,
Señor!!! |