Las provocaciones de la Sección de Intereses ultrajan la memoria y el espíritu del Doctor King

Declaración de las Organizaciones Sociales cubanas leída por el Rev. Raúl Suárez Ramos

Foto: JORGE LUIS GONZÁLEZSean mis primeras palabras para hacer llegar a la familia King a nombre de nuestro pueblo, sus Iglesias y sus organizaciones sociales, la más profunda solidaridad por la ausencia física de quien fuera, muy unida a su esposo, una profetiza de la justicia, de la igualdad y la plena dignidad de todos los seres humanos. Me refiero a Coretta King, viuda del Dr. Martin Luther King, hijo.

En una de las grandes marchas del pueblo cubano contra el terrorismo, pedí a las autoridades cubanas participar, unido con los familiares de las víctimas del criminal sabotaje al avión de Cubana de Aviación en el año 1976. Marché entre dos personas a quienes admiro como cubano y como pastor: Iustino di Celmo, padre de Favio, e Iraida Malverti, la mamá de los hermanos Cremata. Lo hice, porque yo no he sido un simple pastor de una congregación bautista en Marianao, he sido y seré hasta el final, pastor de mi pueblo, y como director del Centro Memorial Dr. Martin Luther King, hijo, institución activa en la sociedad civil cubana, a nombre de la cual quiero expresarme en esta tarde:

En primer lugar, las provocaciones de la Sección de Intereses de Estados Unidos en Cuba ultrajan la memoria y el espíritu de la filosofía del Dr. King por la cual dio su vida; además, no representan el sentir de todo el pueblo norteamericano. Puedo leer muchísimas resoluciones de las Iglesias históricas y cartas de hombres y mujeres, no aislados y aisladas, sino de personalidades que representan a grandes comunidades religiosas y no religiosas del país. Por ejemplo, el Presidente y Primado de la Iglesia Episcopal de los Estados Unidos, The Most Reverend Frank T. Griswold. En carta dirigida al Obispo de su Iglesia en Cuba, anuncia su próxima e inmediata visita pastoral a Cuba, entre otras razones, señala que está consciente que las últimas medidas de la actual Administración de su país acrecientan como nunca antes el impacto negativo del bloqueo estadounidense contra el pueblo cubano. Manifiesta que en esta visita tendrá la oportunidad de dejar bien claro ante la opinión pública el rechazo y la histórica oposición de su Iglesia al bloqueo y escuchar a la comunidad cristiana cubana cómo afecta a las familias estas medidas represivas y éticamente inadmisibles.

He sido informado sobre la carta recién enviada por el Consejo Nacional de Iglesias de Cristo de Estados Unidos dirigida a la Secretaria de Estado, Sra. Condoleeza Rice, exigiendo honestidad y consecuencia con la justicia de su país en el caso de los cinco prisioneros cubanos en cárceles norteamericanas; sin tener en cuenta los criterios del Grupo de Trabajo de las Naciones Unidas sobre las Detenciones Arbitrarias, del fallo de los tres honestos y consecuentes jueces de la Corte de Apelaciones del Onceno Circuito de Atlanta y los pronunciamientos de Amnistía Internacional. Y jamás podrá afirmarse, que estas personas y sus organizaciones han sido fabricadas, organizadas y financiadas por el Gobierno cubano.

No puedo pasar por alto, la actitud que durante quince años ha mantenido la organización de inspiración cristiana, Pastores por la Paz. Pastores por la Paz ha dado testimonio ante todo nuestro pueblo de lo que realmente significa amar al prójimo, y mucho más, su aprecio bien definido por la obra humanista y solidaria del pueblo cubano. Esto quedó bien claro, desde la primera Caravana de Amistad Cuba-Estados Unidos en el año 1992, cuando el Rev. Lucius Walker dijo a pulmón lleno: "Aquí estamos, no porque Cuba nos necesita, sino porque el mundo necesita a Cuba". Y todo este gesto de solidaridad cristiana se ha realizado a pesar de las históricas y presentes amenazas del Departamento del Tesoro, y de la extrema derecha cubano-americana de la Florida, especialmente a partir de la última Caravana de Amistad Cuba-Estados Unidos.

En segundo lugar, acabo de leer un artículo del amigo norteamericano, Saúl Landau, en el cual levanta una vez más su voz profética contra la falta de coherencia y consecuencia del actual presidente de Norteamérica. Por la presión del tiempo, hago las siguientes citas muy concretas:

Los terroristas parecen necesitar amigos con dinero que puedan comprar a funcionarios corruptos.

La presencia de Posada como saboteador y asesino sin que sea acusado es el epítome de la doble moral.

Bush sigue repitiendo: "Soy un presidente de tiempo de guerra" para justificar su ampliación de poderes. Pero ¿qué ha hecho el presidente con un terrorista entre nosotros?

Los medios también ignoraron las implicaciones de la negativa de Bush a la petición de extradición de Posada por parte de Venezuela. Al hacerlo, él puso en peligro varios tratados de extradición con los que él supuestamente cuenta para su guerra al terrorismo. Es más, utilizando el caso Posada como antecedente, otros países podrían seguir el ejemplo de EE.UU. y rehusar las peticiones de extradición que EE.UU. hiciera, y declarar que terroristas bien conocidos sencillamente entraron ilegalmente a su país.

Como explica el abogado de asuntos migratorios José Pertierra, "Si un inmigrante indocumentado no puede ser reportado en un período razonable de tiempo, debe ser puesto en libertad". Pero, advierte Pertierra, los terroristas "están exentos de esta regla. Es por eso que el gobierno ha evitado cuidadosamente utilizar la palabra `terrorista' en el caso de Posada Carriles."

Mientras tanto, Osama y George continuarán jugando al "terror", el nuevo juego en el que el propio mundo se convierte en tablero y personajes como Posada son simples peones o piezas simbólicas, como las del viejo juego de Monopolio. (Hasta aquí Saúl Landau).

No hay que ser muy agudo para darse cuenta de que Posada Carriles ha sido obediente, hace mucho y sabe mucho, y hay sobradas razones para sospechar que se trata de un chantaje. Todo este episodio a la luz de la Biblia, es muchísimo más que un juego. La Biblia dice: "La Paga del pecado es muerte" (Romanos 6:23). Así dice el profeta Isaías: ¡Ay de los que a lo malo dicen bueno y a lo bueno malo; que hacen de la luz tinieblas y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce y lo dulce por amargo" (Isaías 5:20).

En tercer lugar, tuve el privilegio de encontrarme recientemente y abrazar y solidarizarme con la señora Cindy Sheehan, darle un beso y desearle la bendición del Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo. Y susurrarle al oído las siempre vigentes palabras de Jesús de Nazaret: "Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia y trabajan por la paz, porque ellos y ellas serán saciados y llamados hijos de Dios". (Evangelio Según San Mateo, en el Sermón del Monte).

Entonces recordé las palabras del Dr. Martin Luther King, hijo, en el año 1967, palabras que lo llevaron a ser víctima de la bala asesina el 4 de abril, en Memphis, Tennessee. En su denuncia pública a la Guerra de EE.UU. contra Vietnam, afirmó:

Tomaban a los jóvenes, que en nuestro país habían sido rechazados por su propia sociedad, y los enviaban a ocho mil millas lejos, a fin de que garantizasen en el Sudeste de Asia unas libertades que no habían conocido en el Sudoeste de Georgia o al Este de Harlem. Y de esta manera nos hemos sorprendido por la cruel ironía de ver en la televisión a los jóvenes blancos y a los jóvenes negros luchar, matar y morir codo a codo en nombre de una nación que no ha sido capaz de dejarlos estudiar codo a codo en las mismas escuelas. Les contemplamos unidos por una solidaridad brutal; los vemos incendiar juntos las cabañas de una pobre aldea, pero en cambio no pueden vivir en Detroit en un mismo bloque de viviendas. Y yo no podía permanecer en silencio viendo la crueldad con que se utiliza la vida de los pobres... Las preguntas y quejas de estos jóvenes me llegaron al corazón, y entonces comprendí que no podría volver a levantar la voz a favor de los oprimidos de los "gethos'' si antes no denunciaba claramente la escandalosa máquina de violencia que llena al mundo: esta máquina que es, precisamente, mi propio Gobierno.

Sabemos perfectamente que en los Estados Unidos no hay democracia alguna para su pueblo, y que cuando vuelvan a sus hogares vivirán nuevamente una existencia de ciudadanos de segundo orden, aunque regresen con el pecho cubierto de medallas otorgadas a su heroico comportamiento. (El Clarín de la Conciencia, p. 31)

Por amor a aquellos muchachos... (Soy una voz en el desierto) (El Clarín de la Conciencia, pp 45-47)

Y con él, por amor a las madres y padres de EE.UU. y a sus hijos en Iraq, decimos:

''La guerra de Vietnam (hoy la guerra de Iraq) no es otra cosa que el símbolo de una enfermedad norteamericana que consume el espíritu de nuestro país''.

(Citas tomadas del Clarín de la Conciencia, pp. 31, 45-47).

Apelación final

 

Finalmente, ustedes han hecho sufrir mucho a mi pueblo, y los incidentes en la Ciudad de México es una evidencia más de que ustedes incrementan cada día la escalada de agresiones contra Cuba. Todo, basado en la diabólica filosofía de que el fin justifica los medios, como lo han hecho y lo hacen con otros pueblos. En el caso de Cuba, nuestras limitaciones, sufrimientos y muerte a la luz de la ética martiana y del evangelio de Jesucristo significan ciento treinta y ocho años de lucha, de resistencias y de aferrarnos a la terquedad de la esperanza para construir una sociedad cada vez más justa y humana; y a la vez se hace redentor, por esa razón tremendamente ética y humana, en lugar del odio, el resentimiento, el fanatismo, la venganza y las raíces de amarguras, nuestro pueblo ha sido, es y será, el ejemplo más noble de la solidaridad a favor de la vida. Y esa solidaridad siempre a favor de la vida, no lo olviden, es el más preciado logro de la Revolución cubana. ¡¡¡Gracias, Señor!!!

 

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