WASHINGTON, 7 de febrero (PL).
— Los halcones del Pentágono tienen lista la aviación para
golpear Irán en caso de considerar fallidas las presiones
diplomáticas, dirigidas a obligar a Teherán a abandonar su
programa nuclear, destaca hoy el diario The Times.
En su edición digital, el periódico
británico asegura que el mando estadounidense "considera
activamente el uso de la fuerza militar" para acabar con las
actividades atómicas del país persa, pese a que sus autoridades
aseguran realizarlas con fines pacíficos.
Expertos citados por The Times
consideran que Estados Unidos tiene la capacidad de destruir una
docena de instalaciones en Irán, calificadas de sitios nucleares.
El dispositivo norteamericano lo
conforman las bases aéreas establecidas al oeste de Afganistán, al
este de Iraq, en Turquía, Qatar y el sur de Omán.
Además, un grupo de batalla de
portaaviones desplegado en el Golfo Pérsico, con naves
caza-bombarderos artilladas con proyectiles crucero del tipo
Tomahawk.
Bombarderos estratégicos B-2
también podrían emplearse en ataque sorpresivo, con vuelos
directos desde bases militares en Estados Unidos.
Sin embargo, las fuentes citadas por
el diario coinciden en que a Washington no le resultaría fácil una
campaña aérea contra los iraníes, quienes se han estado
preparando para hacer frente a una agresión armada.
"Los sitios importantes son
subterráneos y tienen defensa antiaérea", como es el caso de
la planta de Natanz, cuyas instalaciones más sensibles se
encuentran 18 metros bajo tierra, y protegidas por paredes de hormigón
reforzado.
Medidas de seguridad similares
existen en el centro de enriquecimiento de uranio de Esfahan,
precisa el periódico.
Según el teniente coronel (retirado)
Sam Gardiner, de la Fuerza Aérea estadounidense, los ataques
aéreos iniciales contra Irán podrían durar menos de una semana,
pero ello sería sólo el principio.
Luego de neutralizar los objetivos
nucleares, el Pentágono tendría que golpear otros blancos, que se
estima son unos 125, entre ellos bases de la aviación y los
submarinos, opinó Gardiner.
Pese a estos criterios, otras fuentes
consultadas por The Times aseguran que acciones de esta naturaleza
generarían un nuevo conflicto en el Medio Oriente.
Deben ser los diplomáticos y nos los
F-15 los que detengan a los iraníes, estimó Joseph Cirincione, un
experto en temas de no proliferación, de la Fundación Carnegie
para la Paz Internacional.
"Una campaña aérea contra la
planta de enriquecimiento de uranio de Esfahan inflamaría el enojo
musulmán y uniría a la población iraní contra Estados
Unidos", afirmó.